PATRAÑAS, PATRIOTAS Y PATRIOTEROS

domingo, 6 de septiembre de 2026

   La tragedia de Ceuta es como esos fenómenos naturales que no pueden ser evitados: la Dana, el volcán de Tenerife, los recientes terremotos… éste, obedece no a fenómenos meteorológicos o geofísicos, tiene su raíz en la pobreza, en el hambre y en el flagrante mal reparto de la riqueza producto de la “civilización”. Ello no exime que los políticos, responsables de su gestión, deban minimizar los daños, con previsión, con medios y sobre todo con humanidad. Hay dos grandes perjudicados de este desaguisado: los inmigrantes que cruzaron y los ceutíes, todos ellos son personas, no conviene olvidarlo, incluso algunos de ellos en especial estado de vulnerabilidad. En Ceuta no hay una invasión de bárbaros, ni una okupación o un intento de vulnerar la unidad de la patria por parte de los migrantes. Hay simplemente un engaño que facilitó a gente desesperada creer en una mentira: llegar a Ceuta es llegar a Europa y tener acceso a su opulenta apariencia.  

   Empezar diciendo, que todo este desastre ha sido enturbiado por las patrañas que lo han envuelto. Que el Gobierno trate de hacer creer que no hay una participación de Marruecos es tomarnos por analfabetos. Por acción o por omisión, por voluntad propia o por consejo ajeno, con premeditación seguro, el reino de Marruecos está detrás. Confiar en un rey enriquecido pese a la pobreza de su pueblo, afincado en palacios dentro y fuera de su reino, es como mínimo pecar de ingenuo. Su imagen para mí no va más allá de la de un sátrapa, que con mano dura, miseria e ignorancia controla a los ciudadanos. Los engaña con los falsos conceptos de patrias y colonias, se apropia del Sahara (con la connivencia del mundo civilizado) porque el pueblo saharaui tiene la voz débil, como el de Gaza. Pueblos que por más que griten se pierde su voz en el silencio. Ahora reclama Ceuta y Melilla. ¿Aunque se las regalaran se solucionaría la miseria de Marruecos? No son más que una excusa para alimentar la grandeza de su reinado, con postureos y no con políticas. La suciedad de esos monarcas que viven rodeados de oro y opulencia mientras su pueblo vive en la miseria parece pertenecer a otras épocas, pero es una realidad presente. Alguno de sus mentores Trump y Netanyahu, no pueden ser compañías más indeseables y miserables. El primero ha incrementado su patrimonio en 2.000 millones de dólares mientras ejerce de presidente. Esos son los patriotas, cuya patria no está más allá de su ombligo. ¿Qué tendrá que opinar de Ceuta un tipo que secuestra al presidente de un país para apropiarse de su petróleo y que pretende anexionarse Canadá y Groenlandia? Esos son los tipos que hacen peligrosas las armas de destrucción masiva, que si poseen. 

   Los promotores, facilitadores, instigadores o falsos profetas, que pusieron en marcha la llegada de 80.000 personas, alguien será responsable de los 160 muertos en la travesía. Si existiera la vergüenza, la monarquía marroquí deberían tener la cara como el fez que llevan en la cabeza. 

   Al calor del ruido, generado seguramente con ese propósito, el ruido, vociferan los patriotas patrios. Hoy escucho a Trillo decir que debería declararse el estado de excepción en Ceuta. ¿Por qué hay personajes que en lugar de esconderse tras la vergüenza hacen gala de su estupidez? El del sainete de Perejil, el del miserable manejo del Yak-42 con 62 militares muertos mal identificados, presente en la desastrosa gestión del Prestige. Me produce tanta acidez escucharlo, como ver al Aznar renovado (sin bigote) acudiendo de redentor a Ceuta, llevando a sus espaldas la guerra ilegal de Irak y lo más grave de sus consecuencias que fueron los atentados del 11-M que trataron de esconder como siempre bajo la capucha de ETA. Todos estos patriotas de mierda, estarían mejor en el lodo de su vergüenza, pidiendo que nadie los recuerde. Pero reaparecen como los nuevos salvadores, los que dictan los mandamientos con engolada voz: “el que pueda hacer que haga” y nos dicen lo que está bien y mal, nos aconsejan el camino, nos advierten del caos de no seguir sus prédicas. Ellos y sus corruptos amigos, consejeros, ministros alardean de demócratas, pero utilizan la Democracia para su propio poder y están a las órdenes del poder del Dinero. 

   Se unen a sus arengas, como corifeos y a veces como solistas, otros papanatas que cantan cara al sol que más calienta. Patrioteros de pacotilla, los amos de la bandera, los que representan la esencia de la españolidad (si es que pensamos que ese concepto viene de la pureza y no de la mezcla de culturas que han forjado nuestra identidad). Esos que quieren enviar fragatas a ametrallar pateras o que quieren desalojar a todo el que llegó, mayor o menor, porque son invasores, en realidad porque son pobres. Aplaudo las fuerzas de Seguridad que no dispararon sino que ayudaron a evitar más muertes, eso les hace grandes, eso es lo que me enorgullece como español, ser un pueblo decente. 

   Nadie habla de invasión en Mallorca por los nórdicos, alemanes, franceses y británicos que viven allí empadronados. Ni de los 58 millones de extranjeros que han visitado España de enero a julio de este año. Ellos son turistas. Los otros invasores. No son comparables, unos vienen por nuestro sol, nuestra comida, nuestra cultura, nuestros precios, nuestros servicios, porque ofrecemos el anhelado descanso de las vacaciones y traen dinero. Los otros vienen por necesidad, porque Europa les ofrece un sueño y están viviendo en una pesadilla. No traen dinero, como mucho mano de obra barata. 

   En todo este triste episodio me duele la desgracia colectiva de los migrantes y la de los ceutíes, que conviven con una situación tan anormal que les genera miedo e intranquilidad. No hay poder más oscuro que el miedo para manejar los sentimientos. A ellos le perdonaría casi todo, pero que desde fuera, nosotros que no sufrimos directamente las consecuencias de ese número desorbitado de personas que malviven a su alrededor, si nosotros perdemos el valor de la compasión y la humanidad, seremos como los ciegos de Saramago, egoístas y malvados. No se pueden poner palos en las ruedas de las soluciones civilizadas y dentro de la legalidad para devolver a esas personas con garantías. Claro que la inmigración es un problema que debe ser resuelto, pero con dignidad, con las leyes que nos han dado la Democracia. No se puede tratar como animales a gente por el mero hecho de ser pobres. No vienen a delinquir, vienen a trabajar para salir de su miseria. Si nuestros políticos no son capaces de aprender esas máximas y permitimos que nos gobiernen, siento lástima de nuestro futuro. Siempre me han dado miedo los salvapatrias, de ahí han salido todos los fascismos.

Kay Garcia y Natalia Lafourcade. Remamos

ECLIPSADOS

miércoles, 12 de agosto de 2026

   Un mes sin escribir nada. ¿Qué Puedo decir, que tenía pereza, espesura mental, desidia o simplemente que el calor había achicharrado la mente ? No fluía el verbo ni la tinta (verba volant scripta manent). No es que piense que la pereza no es en sí una virtud. El dolce far niente es el mayor de los estados trascendentes del Hombre, donde encuentra su verdadera Naturaleza, su hastío e inapetencia son opuestos a la indolencia o indiferencia del vago. Simplemente, estaba de vacaciones y eso sirve como excusa para casi todo. 

   ¿No había ocurrido nada en todo el mes para que condenara el teclado al silencio? Nada despertó al duende de la poesía, ni a Clio, la musa de la Historia. Quizá la fuente de la inspiración se había secado por el calor, si es que su estado es fluido y no etéreo como parece. El caso es que nada escribí porque nada tenía que decir de los vaivenes de Trump o los perversos crímenes de los genocidas. El mundo rodaba en su alocada carrera, con sus temblores sangrientos (un abrazo a Venezuela y Colombia) y mis manos permanecían quietas, paralizadas o perplejas. 

   Vuelven ahora confusas y vacilantes a correr sobre las teclas del ordenador, para ordenar algún pensamiento o simplemente para decir: “no he muerto, sigo aquí ”. 

   Ahora sé que nada de lo enumerado era el motivo de ese silencio cómplice, de la palabra cautiva o el mutismo alarmante que se había instalado en mi ánimo. Como en el resto del país, o del mundo, era el influjo de los astros. Este acontecimiento al que hoy asistiremos y que quizá nos defraude o nos transforme o simplemente nos deje en un estado catatónico como el que ahora estamos. Era el eclipse solar. 

    Tengo mis gafas preparadas, ansío experimentar eso que en milenios no va a volver a ocurrirnos, como si eso fuera a importarnos en nuestro raquítico protagonismo en el Planeta y el Universo, hormigas en el desierto. En ese tiempo no seremos ni recuerdos.

   Dicen que durante el eclipse los animales sufren un cambio de comportamiento, presienten o huelen el cataclismo cósmico, como si la luna y el sol fueran a chocar y no a superponer sus cuerpos. Los perros no dejan de aullar y los pájaros callan, se instala en el ambiente un pesado silencio de muertos y la oscuridad precedida por un sombrío presagio de desgracia nos conmueve. Tras un minuto, la luna que es faro, desiste de ser negrura y se aparta para que de nuevo el sol venza a la penumbra y el desasosiego. 

   Se esperan atascos por una especie de pulsión a ver el fenómeno desde los puntos más insólitos y los agoreros auguran funestos futuros, como siempre, sus predicciones no son más que parte de la catástrofe colectiva que vivimos. 

   Estoy convencido de que, como yo, todos estamos bajo el influjo de este acontecimiento y sufrimos una parálisis que dura ya años porque somos animales que presintiendo el final nos empeñamos en acelerarlo. No podemos evitar que no se cumpla el fatídico sino que como especie nos depara la selección natural o simplemente la idiotez inherente a tan desarrollada inteligencia, incluida la artificial. 

    El eclipse vendrá y no tendremos que esperar otros tres mil años para verlo, ya habremos cumplido nuestro anhelo y para entonces estaremos  muertos.

   Eso me deja más tranquilo. “callo, luego existo”

Carpe Diem. Rodrigo Leao

EL FUGITIVO

miércoles, 8 de julio de 2026

   Gracias al juez Peinado no estamos ahora lamentando la falta in vigilando de la Justicia española. A él y a su sustituto que en las merecidas vacaciones después del arduo trabajo, evitaron que Begoña escapase al peso de la Ley. Seguro que tenía pergeñado un plan para desde Ankara y aprovechando el camuflaje de una chilaba, huir a Emiratos o Abu Dabi buscando refugio. Es posible que este maquinando en estos momentos la huida desde Reino Unido. Si te rapas una parte de la cabeza y pintas de rojo un mechón, añades unos tatuajes y completas con un look punk al vestir, fijo que pasas desapercibido. De allí a cualquier país de la commonwealht: Barbudas, Papua Nueva Guinea o Granadillas, donde sigue teniendo cuenta el coletas. 

   Sin duda, no nos cansaremos de dar las gracias a este eminentísimo juez que vigila como nadie las andanzas de los corruptos. Estuvo en un tris de retirarle el pasaporte al emérito antes de que huyera sin haber atendido la reclamación del fisco, finalmente en su magnánima generosidad Hacienda declinó las causas, por prescripción, inviolabilidad y otras naderías. Ni comparación con los delitos imputados a la presunta fugitiva que hubiera abandonado a toda su familia sin dudarlo dejando en la estacada y en la vergüenza internacional al país. Estaríamos ahora tan hundidos que ni la expectativa de ganar el mundial nos levantaría la moral. 

   Recuerda el magistrado, respondiendo al recurso de la huidiza Begoña, que no quería ofender a los policías que la escoltan, pero es un hecho que algunos policías delinquen y por eso existe Asuntos Internos que son los más listos dentro del cuerpo. Huelga decir que el Consejo General del Poder Judicial (al que llamaremos CGPJ) para ahorrarnos otros calificativos, también vigila la aplicación justa de la Ley ante algunos jueces delincuentes. Pocos, pero algunos. 

   No sé a qué vienen esas encuestas que descreen la equidad de la Justicia. Los españoles siempre con ese espíritu cainita y acusador, desconfiando del poder que mejor defiende el equilibrio de la Democracia. Deberíamos estar agradecidos a la Providencia que nos ha permitido tener esta magistratura impoluta, absolutamente imparcial, que nunca y digo nunca, ha sido sesgada en la aplicación de la Ley. Eso de las dos velocidades y toda la pamplina que se alienta desde la izquierda para desacreditar a los togados, que al vestir aquella prenda se ven poseídos por un halo, no de santidad, pero si de sapiencia y ecuanimidad, es una burla. Al colocar aquel negro hábito, como si de un dominico o un Savoranola del siglo XXI, trascienden a seres de luz cuyas palabras pasan a ser dogmas y sus resoluciones sólo pueden ser abiertamente criticadas por sus iguales, nunca por los iletrados o leguleyos que no pretenden sino conculcar los poderes del Estado. 

   Así que apliquemos el Evangelio y ante tamaño pecado que es desconfiar de la Justicia, solicitemos el perdón, cumplamos la penitencia (seguir aguantándolos) y tengamos un verdadero propósito de enmienda. 

   Gritemos todos: ¡Viva España! ¡Perro Sánchez hijodeputa! 

    Me he quedado nuevo.


Skyfall - Adele

A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO

lunes, 15 de junio de 2026

   Sorprende ver como en este país, que constitucionalmente es laico y donde con el paso de los años, desde el nacionalcatolicismo, la Iglesia había ido perdiendo apoyos, llega el Papa y lo peta. Como un Bad Bunny místico o Rosalia renacida, el Papa León ha sido una estrella mediática que lo ha acaparado todo. Los noticieros de las cadenas públicas han ofrecido en streaming todo el recorrido, detallado cada paso, analizado los pormenores de sus agotadores discursos. Realmente el Papa se lo ha trabajado, una agenda extenuante. 

   No discuto la importancia de una visita de ese calado, pero me confunde que haya asistencias masivas a las misas, aplausos entregados a sus palabras de amor y fraternidad, propias del Evangelio y haya tan poca movilización con lo que acontece a diario, que viola los más básicos preceptos del cristianismo. No se han llenado estadios pidiendo el cese de las muertes denigrantes de los gazatíes ni la guerra en Irán, del hambre y pobreza en África... 

   Los cristianos al parecer despertaron por el sonido del papamóvil, hasta ese momento estaban todos adormecidos en los rezos de las iglesias. Esa juventud del Papa, me la imagino combativa ahora que su líder ha expresado la necesidad de amar al semejante, como 2000 años atrás lo hiciera Jesucristo. Pareciera que sólo el folklore, los grandes fastos y los eventos glamurosos pueden hacer salir a las calles a las multitudes enardecidas por la Fe y el Amor Universal. Sea bienvenido el pontífice.

   Me deja pasmado como un discurso ceñido a los principios del cristianismo que el Papa pronunció en el Parlamento, arrancara un aplauso masivo de 7 minutos. Una práctica unanimidad nunca antes vista en ese hemiciclo acostumbrado al insulto y a la violencia política. Dejé de parpadear cuando vi como compulsivamente batían palmas, ante un relato inclusivo que trataba de proteger al inmigrante aquellos que habitualmente excretan vocablos hirientes hacia los que llegan movidos por su pobreza. No acabo de entender si quedaron tan impresionados que no se pararon a pensar porque aplaudían, pero mostraron tanto fervor en su aplauso que dijera que se habían convertido. 

   Pediría al Papa que traslade su Sede a nuestro país y se quede una temporada, sin tanto revuelo mediático, pero sería un acicate para la verdadera transformación de esta sociedad inapetente, domesticada, adormecida por el espectáculo y la mentira. Me gustaría que desde su liderazgo fuera capaz de movilizar a todos aquellos que asistieron a misas y reuniones, a los que los organizaron, a los que dieron cobertura y amplificaron. Sería maravilloso que los rezos se convirtieran en las preces de la Eucaristia, en reivindicaciones, en plegarias y actos que trajeran justicia social, equidad para todos y probidad en los que nos dirigen. 

   No todo está perdido, quizá este nuevo despertar a la Fe, nos haga más cristianos, más decentes. 

   Sin querer parecer descreído, con su avión voló la Solidaridad y el amor fraterno. Nos ha quedado de nuevo este panorama donde la Justicia Divina, deja paso a la justicia de los mortales. Aquella que ejercen los togados, los ilustres que tras los rezos imponen las Leyes a golpe de mazo. El panorama judicial no puede ser más deprimente. Hay quien piensa que no es casual que todo gire en torno a la corrupción y que los tiempos de la Justicia tienen un sesgo político. No seré yo quien critique que se multe a Ione Belarra por llamar prevaricador al juez García Castellón, aquel que vino de su idílico destino a instancias de Zaplana e Ignacio González para instruir el caso Kitchen. Ni la sanción a la revista El Jueves por elegir gilipollas del año a la presidenta de Abogados Cristianos. Ni siquiera creo que sea significativo que aquellos que le llamaron Begoño a la mujer del presidente, queden amparados por la libertad de expresión. No entro a valorar como la corrupción política del Estado en la operación kitchen requiere 12 años hasta el juicio y el caso Montoro ni se sabe, tantas dilaciones indebidas son seguro justificables. De hecho, la Justicia ha rectificado ese paso calmo al que nos tenía acostumbrados y se ha puesto las pilas, si no que se lo pregunten al Fiscal General del Estado (o a su entorno). Begoña Gómez, el hermano de Sanchez y Zapatero también pueden dar fe de este giro inesperado de los tiempos modernos. Lo de González Amador y la Quirón es un leve tropiezo que ya tomará el adecuado ritmo cuando precise. 

   Entre: “El que pueda hacer que haga” y “lo dejo atado y bien atado” no puedo sino confiar ciegamente en el futuro. Si lo unimos a los augurios de un triunfo de quienes se sientan a la diestra del Tribunal Supremo, sin duda sólo puede depararnos un mundo nuevo, donde el Papa podrá predicar en el desierto o entrar con el látigo en el Templo, pero nuestro destino parece aciago. 

   En manos de Trump lo dejo, Él que viste la púrpura y el cetro.

Mercedes Sosa - Canción para un Niño en la Calle (Official Video) ft. René Pérez

ODIAR ESTA DE MODA

sábado, 16 de mayo de 2026

  “Haz el amor y no la guerra”. Trasnochado, pero maravilloso. Voz  que quiso dejar atrás la violencia de la guerra y abrirse a la esperanza en el ser humano. Acoge los preceptos de cualquier religión que profese amor a Dios y a los Hombres. Resume toda la filosofía humanista y sin embargo, como axioma, ha perdido su actualidad. Amar es de pobres, de débiles. Sólo la flaqueza desciende al amor fraternal. Queda eso sí, el amor egoísta. Amarnos por propio interés, el amor propio contagia el amor al otro. Es un amor con rédito: económico, social o emocional, pero siempre dirigido a la autosatisfacción. El altruismo, la vocación de servicio, el respeto absoluto quedan al margen ante la propia yoicidad. 

   Ahora lo que se lleva es el odio. Es lo que vende. Lo que aparece en pantallas y debates. Es el resultante de un proyecto basado en la destrucción del adversario para promoción del propio ascenso: social, político, económico, laboral. Convertir al contrario no en oponente, si no en enemigo da mayor rendimiento. Miserables como Vito o Ndongo, no son más que instrumentos y resultados de la política del odio. Los canallas que golpean a sus mujeres y sus hijos, los que desde la ideología ruin pretenden imponer una visión única y polarizada del mundo, sin diferentes. Los que a sueldo esparcen mierda, desde los altavoces de los medios o desde el balcón de su propia vida. Todos los que han renunciado a amar a cambio de ascender, tendrán la recompensa de la misma maldad que mostraron, porque al final si no se siembra amor, el destino es la soledad, el olvido y la indiferencia. En el pecado está la penitencia.

Jules Massenet - Meditation from Thais for Violin and Piano

HARTOVIRUS

domingo, 10 de mayo de 2026

   Lo haré corto. No aprendimos nada. El COVID como lección, ha durado un suspiro. Después de los aplausos sólo quedan las quejas. Cualquier virus sirve como arma biológica en política. Lamentable, en vez de apoyo, crítica destructiva. Ahora que el Hantavirus no es ni de lejos una amenaza parecida, se repiten los clichés. Todo menos dejar que los técnicos diseñen las estrategias. Palo al mono que es de goma. Caos, pandemia, riesgo, mierda por doquier. Con una gestión nefasta de la pandemia por parte del gobierno de Madrid y un hospital para pandemias que ahora nadie nombra, se permiten hablar de mala gestión y desinformación. 
 
   Dos cosas se me vienen a la cabeza. Sin duda, creo que como país no podemos dejar de asumir un cometido que es la ayuda a un brote surgido en un barco y que la ética y la lógica nos obliga a ayudar. Haya o no compatriotas. También llama la atención el despliegue de medios cuando se trata de un barco de lujo, el Hondius (como cuando se hundió el batiscafo que quería explorar el Titánic) y la poca repercusión que tiene el hundimiento de las pateras. Será por el tamaño. 
 
   En cuanto a lo que supone el riesgo de infección comunitaria, hay un acuerdo total por los expertos que el riesgo es ínfimo. A qué tanto rollo con que atraque o fondee, que pijada es esto de que los ratones que de forma improbable existan en el barco salten a nado hacia la costa. Es de locos, parece sacado de Estupidez Artificial (EA), de comedias del estilo de la vida de Bryan. Ríos de tinta de calamar para estar en un continuo lodazal político. Por favor señores, trabajen y dejen trabajar hasta las elecciones, que tendrán su momento, hasta entonces dejen de gritar, me tienen harto.

PURO TEATRO

viernes, 8 de mayo de 2026

   Pareciera que el género palidecía ante la majestad de la novela. Siempre ha habido mucho cuento, no hay que negarlo, pero el teatro va tomando una imparable presencia en el día a día. El relato siempre se ha trasmitido con no pocas dosis de realismo mágico, entre la ficción y la verdad, entre la conveniencia y la sinceridad. La IA no ha cambiado mucho las dinámicas de mentir intencionadamente para decir lo que conviene. No lo políticamente correcto, eso definitivamente está muerto, si no lo que interesa vender. La verdad como concepto está claramente desclasificado en la cotidiana forma de contar los hechos. Desde todos los medios, los clásicos hasta los modernos digitales, el teatro forma parte de la habitual manera de expresar la propia verdad. 

   Me apena decir que me resulta teatral el espectáculo diario de los telediarios (permítaseme la redundancia malsonante). Contemplamos con asombro el ataque de Hamas a Israel, una especie de absurdo imposible, que un grupo terrorista de escasos medios burle los sistemas de inteligencia de uno de los países con mayor especialización en esa materia. Pareciera una ficción necesaria para escenificar el mayor genocidio que hemos contemplado desde el exterminio nazi. Atónitos, paralizados por el horror y cobardes como suelen ser los cínicos, hemos entrado en la escena de forma furtiva, para condenar con la boca pequeña permitiendo escaladas de terror cada vez más escalofriantes. Ahora el hambre y la miseria como arma. El mundo ha interpretado a la perfección el papel de convidado de piedra, mudos y estáticos. Si la escena no fuese por sí misma lo suficientemente horrible, en el segundo acto Hezbollah interpreta el papel de villano que sirve de excusa para bombardear a los vecinos, Cisjordania y Líbano como escenarios de una magnífica obra que es el “gran Israel”. El teatro de la vida. 

   Entretanto, Trump en su rol de malvado, crea escenografías imaginativas sobre Groenlandia, asaltos hollybudiendienses en Venezuela, juicios sumarísimos en alta mar, hace de mago prestidigitador y deja al espectador absorto en sus juegos de mano y de guerra, que hacen que olvidemos su asalto al poder y sus malas relaciones personales, su enriquecimiento personal. Convierte Irán en un gran escenario, un plató televisivo donde dirige desde el palco proscenio, insultos y amenazas y juega con la economía de todos, sin escrúpulos, sin remordimientos, sin piedad. 

   La política es el gran teatro del absurdo y como la política lo ocupa todo, tizna de carbón al resto de instituciones. Donde el negro se hace más patente, además de en las ciénagas del sistema, es en los juzgados, tanta toga y tanta seriedad convierte la justicia en el tétrico teatro donde se administra el castigo a culpables e inocentes. Esos hombres y mujeres disfrazados con sotanas laicas, embebidos de digna rectitud, con la grave solemnidad que impone el estrado y el banquillo, actúan y construyen la mentira de la justicia ciega e imparcial. No hay más que asomarse a las pantallas, narradoras del espectáculo para sonrojarse al ver M.Rajoy convertido en un fantasma de aparente incorporeidad, Barcenas, Cospedal mintiendo a manos llenas. Salvo que la sordera nos impidiera oír los audios de Villarejo no es posible creer su verdad, verosímil para la presidenta del Tribunal que pone coto a la información irrelevante, innecesaria por probatoria. Actitud contraria a la inverosimilitud de los testimonios de periodistas acreditados que exculpaban al Fiscal General, cuyo caso fue solucionado rápidamente, saltándose la norma de la parsimonia en el enjuiciamiento del común de los casos. Ahí entran en escena, probados actores de la escena como García Castellón y Peinado, que ejercen el noble oficio de denunciar la maldad siempre que convenga hacerlo. 

   Y en el epílogo de la obra: la “prioridad nacional”, ensayo del fascismo para ejercer su papel de excluir al otro, para ganar el voto fácil de las víctimas de la sociedad y que acaben creyendo que sus problemas son responsabilidad de los foráneos. Nada que decir que esta parodia de patriotismo papanatas, que acaba verificando que su ascenso social prueba la tesis de la banalidad del mal*. Si seguimos por este camino la escena se convertirá en tragedia y la risa se congelará en los labios, al ver como en cada acto se van perdiendo los principios, los que rigen el arte de la dramaturgia. . 

 

  *La banalidad del mal es un concepto desarrollado por la filósofa Hannah Arendt(1906-1975) que describe cómo personas ordinarias pueden cometer atrocidades, no por una maldad intrínseca o fanatismo, sino por obediencia ciega, burocracia y falta de reflexión crítica. Arendt acuñó este término cubriendo el juicio del nazi Adolf Eichmann en Jerusalén. 



La Lupe – Puro Teatro (Letra Oficial)

PARAR AL MONSTRUO

viernes, 3 de abril de 2026

   Resulta difícil pensar que un demente o un psicópata puede llegar a tener tanto poder que pueda poner en riesgo al mundo. Parecería imposible si no fuera porque la Historia ya ha dado muestras de que no es tan difícil. Si asumimos pues, que un idiota puede llegar a la cúspide y tener en sus manos el botón del desastre, por qué no disponemos de herramientas para el control de esta emergencia. 

   Elegir un líder no es depositar en él la confianza ciega. A estas alturas no podemos creer en la fábula del ser inequívoco, dotado de la facultad de hablar y actuar con total acierto. Nadie posee la virtud, la sabiduría, la visión de aportar ideas indiscutibles y actuar de manera indubitable. No atenta contra la libertad pedir responsabilidades ante las decisiones, controlar los actos de quien tiene un poder que implica a muchos, establecer límites a su acción es totalmente necesario. Parar los pies no es cortar las alas. 

   ¿Quién puede creer ahora en la infalibilidad del Papa? Dotamos a un hombre de una divinidad probadamente incierta a lo largo de la Historia. El Credo y sus principios han ido cambiando pese a Encíclicas y Exhortaciones Apostólicas que en su momento sentaron doctrina. Concilios y Sínodos han establecido verdades teológicas y Principios de la Fe, rebatidos posteriormente. ¿Qué pasaría si en un cónclave se eligiera un Papa con una enfermedad mental que decidiera cambiar todas las verdades que hasta ahora han sido dogma? Para llegar a la Verdad de Dios, ningún Hombre puede tener la última palabra. 

   Tan anacrónica o más que la figura de Papa es la del Rey. El primero se elige por un cónclave de hombres dotados de autoridad dentro del seno de la institución, el otro hereda el título por la vía de la sangre. Una herencia que no garantiza preparación, honorabilidad, capacidad ni siquiera confiere por sí misma empatía y entrega a la misión de reinar. ¿Un rey puede ser inviolable? Unir a los derechos dinásticos y los privilegios de la realeza la indulgencia plenaria ante los desmanes es un absoluto desatino. Si como sociedad aceptamos la institución de la monarquía, debemos exigirle al monarca que cumpla sus obligaciones con absoluta transparencia, limpieza y honorabilidad. Si no es así la sociedad debe tener mecanismos que castiguen su incumplimiento como a los propios ciudadanos. Si permitimos que desde el trono se conculque el principio de la Justicia nunca podremos aspirar a sociedades justas. 

   No somos tan ingenuos para creer que la Justicia administrada por hombres tiene la virtud de ser imparcial, objetiva, igualitaria, ciega ante el reo. Hemos visto como se condena al pobre más duramente que al poderoso. Que la Justicia aplica varas de medir diferentes con una hipocresía que es digna de ser calificada como tendenciosa. Se inventan pruebas a conveniencia, se da pábulo a la mentira y se ignora la verdad con el fin de pervertir los hechos. Pese a ello, existen mecanismos que a veces permiten revertir la injusticia. 

   No podemos acostumbrarnos a palabras como infalible, inviolable, intocable, indubitable, invulnerable, inimputable. Son demasiado solemnes, demasiado categóricas. Pero en este momento, en que perdimos la vergüenza y el crédito como sociedad, que hemos cerrado los ojos ante un genocidio y hemos ido dejando que los monstruos actuaran sin control, estamos ya en el límite de acabar expiando nuestros propios pecados con la violencia que están generando. Si no se pone fin a la barbarie y a la ruptura de las mínimas normas de convivencia de lo que creíamos que era el mundo civilizado, si no se dice basta y se para a los insensatos que iniciaron abyectos proyectos homicidas, acabaremos todos en el lodo. 

   No basta con las palabras. Está visto que las palabras no pueden parar las bombas, pero sí se pueden parar con decisiones de los gobiernos. La determinación de la ruptura con esos comportamientos, el aislamiento de los genocidas, la denuncia clara y la decisión de parar la escalada de terror que ha matado miles de inocentes y que puede añadir a la cuenta la vida de los que nos creemos ajenos al conflicto, los que presenciamos desde la distancia la guerra, enmudecidos por su violencia y mudos. No es posible que hayamos creado obras que sobrecogen el alma, música, arte, tecnología. 

   No puedo creer que enviemos a gente a la luna y no seamos capaces de parar a los idiotas.

Philippe Jaroussky. "Ombra mai fu" ( Serse ) by G.- F. Händel.

TODO PARA NADA

sábado, 21 de marzo de 2026

   Hoy es el día de la poesía. Ayer empezó la primavera. Y pese a todo, nada en el mundo ha cambiado. Todo es caótico y nos dirige a la más cruel de las nadas. 

   He escuchado un poema en la radio de José Hierro que me ha motivado a escribir esta entrada. Un soneto escrito con endecasílabos, nacido del desarraigo y la deseperanza, o quizá desde lo contrario, que convierte a la nada en todo y el todo es nada.

 

“VIDA”

“Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.

Después de nada, o después de todo

supe que todo no era más que nada.


Grito ¡Todo!, y el eco dice ¡Nada!

Grito ¡Nada!, y el eco dice ¡Todo!

Ahora sé que la nada lo era todo.

y todo era ceniza de la nada.


No queda nada de lo que fue nada.

(Era ilusión lo que creía todo

y que, en definitiva, era la nada.)


Qué más da que la nada fuera nada

si más nada será, después de todo,

después de tanto todo para nada.

José Hierro. Cuaderno en Nueva York.



   Todo el odio, toda la violencia del Universo es una energía que se pierde en la Nada del Tiempo. Hoy y en la misma radio escuché el asesinato de una mujer por su expareja y de una niña de tres años por su padre. No cabe en mi mente más desasosiego por la barbaridad cometida por esos hombres y sobretodo por quien se empeña en negar la evidencia de su ferocidad y a la vez la inutilidad de estos actos. La existencia de esos individuos ha hecho que lo que podía ser todo se apagara de repente, su propia vida ha servido para nada o para matar al todo. 

   Sigue el itinerario de la escalada bélica de los estúpidos conflictos creados por mentes alucinadas que no ven nada tras el humo de sus bombas. Por más que los crímenes y las guerras sangrientas, injustas e inhumanas muestren la maldad de los salvajes, nada abre sus ojos cegados de rabia. Repetidos a lo largo de la Historia, esos sacrificios son del todo inútiles, absurdos y no han servido para nada. Pero nada de esto quita un ápice de maldad a su inicio, a su fin y a sus estrategas. Algunos de ellos piensan que el maniqueo dualismo de malos contra buenos justifica cada muerte, incluso la de los inocentes. Ejercen el poder de juzgar, sentenciar y ejecutar como dioses, entregados al sadismo del psicópata que no se siente responsable de las muertes, de la destrucción y la ceniza. Los malvados que ahora se creen salvadores, esos que piensan que nos rescatan de la barbarie comportándose como alimañas, serán en un futuro nada. Desean entrar en la Historia es conseguir el todo, pero no ocuparán más que letras que desaparecerán con el viento, historias que se perderán en la memoria, su vida habrá sembrado el terror para nada. 

   La poesía, el amor, la empatía, la humanidad podrán dar sentido a la nada, rescatarnos. Convertir aquello que el odio trasformó en escombros, en todo lo necesario para seguir pensando en que todo valió la pena, que no fue un viaje para nada.

 

“PARA VIVIR NO QUIERO ... ”

“Para vivir no quiero
islas, palacios, torres.

¡Qué alegría más alta:

vivir en los pronombres!

Quítate ya los trajes,

las señas, los retratos;

yo no te quiero así,

disfrazada de otra,

hija siempre de algo.

Te quiero pura, libre,

Irreductible: tú.

Sé que cuando te llame

entre todas las gentes

del mundo

sólo tú serás tú.

Y cuando me preguntes

quién es el que te llama,

el que te quiere suya,

enterraré los nombres,

los rótulos, la historia.

Iré rompiendo todo

lo que encima me echaron

desde antes de nacer.

Y vuelto ya al anónimo

eterno del desnudo,

de la piedra, del mundo,

te diré:

“Yo te quiero, soy yo.»

Pedro Salinas. La voz a ti debida.


TIREN DE LA CADENA AL ACABAR

domingo, 1 de marzo de 2026

   Un tipo con un lenguaje prepotente y sin escrúpulos, lanza un ataque a un país diciendo que lo hace por el bien común, para defendernos de un tirano, aunque para ello tengan que matar civiles inocentes, saltándose toda la legalidad internacional, enterrando la carta de los Derechos Humanos. 

   Cuando lo hizo Putin, Europa tiró de la cadena para quitar la mierda de delante. Si lo hace un individuo que previamente ha secuestrado a un caudillo de un país ajeno con el pretexto de acabar con una dictadura, el zurullo queda pegado a la taza. Él que ha creado una policía que reprime de forma brutal a sus ciudadanos, como en cualquier tiranía, los encarcela sin derechos, los expulsa, los ejecuta en las calles o en el mar aludiendo a que son malvados, puede defecar en la cara del mundo y pedir el Nobel de la Paz. Este tipo, mientras aumenta la presión sobre el cuello de Cuba, porque a su parecer es también un régimen fallido, nos alecciona sobre moralidad y exhibe impúdico su poder militar, que es en realidad su único argumento. Con un lenguaje soez, esparce la mierda por el mundo sin un atisbo de ridículo, creyéndose el salvador o el elegido. 

   Se une ahora al mayor genocida del siglo XXI, que asesinó impunemente más de 70.000 palestinos, la gran mayoría civiles, mujeres y niños. Que sigue matando en la franja, ocupando Cisjordania y Líbano, con un claro fin expansionista y de eliminación de la población residente, mientras llama dictadura a otro régimen asesino. Justifican sus crímenes sobre una escuela de niñas para defendernos de un criminal. Viniendo de sus bocas resulta todo muy creíble, nos sentimos más a salvo. No tengo duelo por el ayatolá pero me inspira lástima el pueblo Iraní, que tras sufrir a un déspota sanguinario ahora tiene que soportar a dos psicópatas. No sé dónde nos van a llevar, pero viendo las tibias declaraciones de algunos líderes europeos, que equivalen a un asentimiento humillante, parece que el producto defecado va a quedar a la espera de más deyecciones o hasta que las boñigas sobresalgan de la taza del váter. 

   Por mucho que tiremos de la cadena esta mierda no hay quien la quite, vamos a tener el olor de la infamia durante toda nuestra vida, no habrá perfume que nos limpie las pituitarias, ni perdón por la permisividad con estos cafres.

Manos Blancas - ‪@XimenaCastroMx‬

YOICIDAD

jueves, 26 de febrero de 2026

   Educamos y nos educaron en el concepto de formar parte de la sociedad. Ese concepto necesario para dar respuesta a la complejidad de la vida de cada uno de los individuos. Somos al parecer seres sociales. Necesitamos el apoyo y la ayuda del otro para poder cubrir nuestras necesidades y realizar nuestros propios sueños. Necesitamos sanitarios cuando enfermamos, bomberos y policías para sentirnos seguros, filósofos que nos orienten en la complejidad de la existencia, políticos para… Bueno son necesarios los demás para vivir. Sin embargo, cada día construimos las murallas que envuelven nuestra yoicidad, dibujamos un mapa de nuestro propio territorio, protegidos frente al territorio comanche, hostil, peligroso e incontrolable que es el entorno. Llámale individualismo, egocentrismo o narcisismo, defínelo como quieras, pero no faltan ejemplos que los ponen de manifiesto. Los libros de autoayuda no pretenden ayudarse contribuyendo al bien común, pretenden el propio beneficio. Ni decir tiene si se trata de fórmulas y consejos para ser rico. Rico en qué, en dinero por supuesto, nadie piensa en la riqueza del talento puesto al servicio de la sociedad, ni de la riqueza de la amistad, el amor o la belleza interior. El intelecto es para triunfar, la amistad para tener influencia, el amorpodersexo va en un paquete, el culto al cuerpo tan de moda. La vigorexia, el complejo de Adonis, no es lo mismo que “mens sana in corpore sano”. La diferencia está en el enfoque, amarse y cuidarse es necesario, pero sin la humillación del semejante, sin el desprecio al diferente. 

   El lenguaje también nos delata porque precisamente la palabra semejante está en desuso, ahora es MENA, extranjero o en el mejor de los casos migrante. Ya sin entrar en el vocabulario obsceno de los malvados que hablan de invasión bárbara y ven el multiculturalismo como una traición a los principios (más bien los finales) de no se sabe que teoría que clasifica a los humanos en otros y no en hermanos, como el cristianismo que hipócritamente reivindican les enseña. 

   El lenguaje y los gestos. La persecución, las teorías políticas neoliberales, los great america firts, los MAGA y los consejos patrióticos de ¡Todo por España, coño! Aquellos gestos para preservar la falsa identidad de los pueblos que no son más que las sumas de todas las identidades que los construyeron. Las tradiciones no implican exclusión sino inclusión, los nacionalismos, los regionalismos, los patriotismos no pueden significar tribalismo.  Y nos delata en esa carrera hacia la yoicidad la elección de líderes que se erigen en ídolos, en sátrapas y doctores de la ley, en pregoneros de su propia grandeza, alimentados por aduladores interesados, que un día repetirán los “idus de marzo”. Dejamos que esos arribistas que fueron pisando cabezas hasta llegar a la cumbre nos infundan la idea de que sólo se llega a lo alto si abatimos a los contrincantes, si se destruyen a los enemigos (reales o imaginarios). Son gurus, influencers, amos, predicadores, dictadores y pretenden que su palabra sea legítima, indiscutible, de obligado cumplimiento porque sale de su boca. Acabamos creyendo que su Credo es verdad, que la grandeza viene de su inteligencia y no de su maldad, que su egoísmo desmedido y su ambición de poder es el verdadero estado natural del hombre. 

   Cuídate de los falsarios que venden la libertad lejos de la sociedad.

Leer:

"LIBERTAD, VENDO CUARTO Y MITAD"

28 mayo 2022 


¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ?

viernes, 13 de febrero de 2026

   No entiendo con lo inteligentes que somos, siendo en apariencia la cúspide de la pirámide evolutiva, el diseño más perfecto, como continuamos siendo tan estúpidos. ¿La política nos ha vuelto imbéciles o ya venía en el paquete evolutivo la idiotez como característica innata e imborrable? 

   Cada día me sorprendo de los acontecimientos que suceden y de como nuestra capacidad de asombro va perdiéndose con el hábito de asumir el absurdo como norma. Presumo que nada nuevo puede suceder que me resulte imposible, por mucho que fije los límites de lo creíble, el día a día los va rompiendo y haciendo de ellos una realidad que se precipita hacia el abismo. No sé si hemos tocado fondo o el abismo es infinito como el cosmos. 

   La realidad nacional ya me resulta bastante insufrible. Ante un accidente como el tren que produce 45 muertos, sólo hay oportunidad política. No pensamos en las familias, en los muertos y sus historias rotas. Claro que es necesario conocer la verdad, por supuesto, para eso deben trabajar los expertos y depurar luego responsabilidades, palabra ininteligible para los políticos, pero este carroñeo continuo en tertulias y discursos me deprime y me devuelve a la amarga conclusión de que no hay remedio. 

   Nos intentan convencer de que los bulos y la mentira esparcida por los medios, nos ha convertido en dúctiles ciudadanos a los que se puede manipular y hacer que piensen lo que los diseñadores de algoritmos desean. ¿Entonces qué somos imbéciles? ¿De verdad no tenemos capacidad de digerir la información y defecarla convertida en ideas propias, en pensamiento crítico, en capacidad de cambiar nuestro futuro? ¿Tenemos que asumir por fuerza que el fascismo que dejamos atrás con la dictadura va a volver de la mano de estos descerebrados de Vox y compañía? Es cierto que no todo el fascismo murió en la cama con Franco, quedan aquellos que se enriquecieron con la corrupción, los que ocuparon puestos en las instituciones, aquellas que se mueven con la lentitud del elefante, la Justicia, los militares, la Iglesia. Aquellos que vivieron años felices con el dictador, quizás añoran sus tiempos y sus formas, pero ¿y el resto? Los trabajadores, los autónomos, funcionarios, campesinos, ganaderos, estudiantes… ¿es posible que nos vamos a dejar embaucar por la cháchara de los falsos salvadores de patrias, con sus discursos vacíos de contenido y llenos de odio? Estoy un poco harto de los payasos y mercachifles (Ayuso, Figaredo, Alvise, Vito y otra fauna). Si ya los conocemos de antaño, si los estamos viendo venir de otras latitudes, son los mismos, las mismas ideas para convertir la democracia en una convenida libertad tutelada. Ellos son los verdaderos okupas, entraran en nuestras instituciones y las vaciaran de cometidos, dejaran sólo lo que les beneficia, somos simples pagafantas de sus ambiciones. 

   La regularización de inmigrantes, de personas que están compartiendo ya nuestro espacio, trabajando, haciendo posible que el país prospere. Quieren que los veamos como enemigos, el verdadero peligro son aquellos que tratan de convencernos de la maldad de los que vinieron huyendo de la miseria, no podemos creer a estos bárbaros voceros de la crueldad. Fuimos inmigrantes hace tan poco que duele pensar que ahora nos convertimos en los señores feudales, necesitados de vasallos, de esclavos que realicen las labores ingratas y además lo hagan desde el anonimato, desde la ocultación de sus identidades. Quieren convertir en criminales a los pobres y los ladrones de despacho que desde las instituciones (léase Zaplana, Rato, Montoro y una interminable lista de corruptos, blancos, españoles y muy españoles) han saqueados las arcas públicas queden impunes, como pecadillos de la política. 

   En el panorama internacional la lista de atrocidades, no ya en el Tercer Mundo donde la tradición de salvajadas han marcado su historia, si no en el “faro de la democracia” que pretende ser Occidente, se van multiplicando día a día. La medalla de la ciudad de Madrid a Trump, como ejemplo de democracia después de la actuación de ICE, es para hacérselo ver. Tanto como el Nobel de La Paz de Corina ex aequo con el mismo sujeto que secuestra al presidente de su país y ejecuta impune más de cien personas en las supuestas narcolanchas frente a sus costas. Creo que pasamos cualquier línea roja después de haber permitido que Gaza se convirtiera en el Genocidio del siglo XXI sin el sonrojo de los demócratas. Ello ha sido posible por la ola ultraderechista que nos invade, aupada por la cultura de la desinformación y los algoritmos trucados. 

   El fascismo va tomando forma de las manos de un autócrata y en vez de abrirnos los ojos y ver como un enfermo maneja los hilos de la democracia para abolirla, nos entregamos a la magia de los MAGA, a la ignorancia de los terraplanistas, a la inconsciencia de los antivacunas, a los que en su locura niegan el cambio climático y el método científico. En vez de ver como ahora Venezuela, después Cuba, Nicaragua, Argentina… América se convierte poco a poco en la sala de ensayos del dictador, respiramos aliviados por su lejanía. A Dinamarca y Groenlandia no le ha parecido tan lejana la amenaza. Llevamos una venda en los ojos y corremos ciegos hacia los brazos de los nuevos amos. Vemos las barbas del vecino rasurar y creemos que no nos va a llegar el turno de ser trasquilados como ovejas. 

   Sólo confío que antes del desastre la incapacidad de todos estos antipatriotas se haga evidente. Algunos pagaran la factura de su indecencia, pero quizá nos abra los ojos al resto.

El Titiretero - Juan Perro (Joan Manuel Serrat)

QUERIDOS REYES MAGOS...

miércoles, 24 de diciembre de 2025

   Os escribo este año esperanzado, porque me he portado bien. Sé que  aunque sois magos, no todo es posible, pero también sé que esta vez vais a hacer un esfuerzo por traerme lo que os pido. 

   Vosotros que sois, como se diría ahora, un grupo multicultural, os pediría que el mundo mire con igual bondad a todos los Hombres. 

   Melchor, con tu blanca piel te postraste ante un niño judío para llevarle oro, símbolo de su dignidad real. ¿Conoces a Trump? Dile que aunque el dorado metal ilumina su mirada, ocupa su espacio y viste sus sombras, que recuerde al pobre Midas y su funesto destino. Trata de convencerlo de que un dios que otorga la superioridad de los blancos sobre el resto de los hombres contradice su propia deidad. Hazle entender que todos tenemos cabida en el mundo. Recuérdale que sus ancestros fueron emigrantes y ocuparon las tierras que ahora les pertenecen, que son la mezcla de las sangres de la Historia y sus vaivenes, que entienda que los que ahora llegan, portan las mismas ilusiones y traen sus manos para el trabajo y no la violencia. Pídele a aquellos que levantan el brazo en alto invocando la pureza, aquellos que señalan con el dedo acusador a los que deben ser expulsados, que vean esos hombres y mujeres como a semejantes, así dice verlos el Cristo al que invocan. A los que escriben a Santa (otrora San Nicolás) y le piden sus regalos al pie de abeto, diles que él fue elevado a los altares por su generosidad, la que muestra repartiendo sus presentes a blancos y negros, pobres y ricos, grandes y niños. 

   Gaspar tu que vienes de Oriente, del Asia que vio nacer el conocimiento, donde la sabiduría alcanzó su cénit. Traes en tus manos el incienso símbolo de la divinidad. Del sol naciente llegan ahora las vibraciones del despertar de sus regiones, el agitado tremor de sus gentes que reclaman sus antiguos imperios y los temblores que produce la guerra. A ti te reclamo para que detengas la destrucción que acabará siendo un mal común donde mirarse con vergüenza, por lo hecho y por lo que no se hizo. Tu mirada penetrante no puede ser ajena al mal que provoca la obstinación y la ambición, te pido para este año que me traigas la Paz. 

   Baltasar, tu negritud representa al África que es el origen. Allí emergió la humanidad y el mono se hizo Hombre y caminó fronteras que no existían para sembrar el mundo. Ofreces la mirra al hijo del Creador, ungüento para el sufrimiento y la muerte. Bien conoces como tu tierra ha padecido y padece el dolor. Sabes del horror, de la esclavitud, del expolio, de la miseria, de la segregación y de cómo el color de la piel sigue encerrando a los tuyos en alambradas y muros. Te pido que para este año Solidaridad, Fraternidad que es el mensaje de aquel a quien viniste a adorar. Que se rompan las barreras en la educación y en la salud de los pobres. Que la malaria sea erradicada, que la miseria sea sólo un mal recuerdo del pasado, que la piel sólo sea para sentir las caricias, no los insultos y el rechazo. 

   De paso entre los tres mirad si podéis acabar con las guerras que asolan a los pobres, las que aparecen en las pantallas y aquellas que en silencio acaban con la vida de miles de hombres, mujeres y niños. Haced que los que acaparan de cantidades insultantes de dinero, entiendan que la riqueza debe ser repartida, que su riqueza es la pobreza de otros, que el hambre es un estigma que nos marca a todos con la triste señal de la insolidaridad. Abrid los ojos a la ceguera ante la injusticia cuando la cometen los poderosos. Dad al mundo la fuerza de denunciar la barbarie y a los asesinos. Traed la Dignidad que se perdió adorando al becerro de oro y no al nacido para los Hombres. Despertad la memoria para que nadie pueda olvidar el horror y evitemos repetirlo. Devolved a la Justicia su venda y su balanza, que su labor sea proteger al indefenso y castigar al indecente. Que la Humildad valga más que la Soberbia, que la rebeldía más que la sumisión, que la verdad más que la mentira y la Ciencia más que el Credo, que la Razón más que la fuerza y las personas más que las banderas, que la música militar no nos pueda levantar y que las falsas promesas de los falsos profetas se conviertan en humo para que no nos devuelvan al oscuro pasado. 

   ¡Ah! Por cierto, no paséis por Belén, Gaza ya fue destruida y Cisjordania amenazada, la estela que ahora veis brillar en el cielo no señala vuestro camino, son los cohetes que han convertido aquel lugar en escombros, en ceniza. Ni el oro podrá levantar lo que fue sepultado por las bombas, ni el incienso ni la mirra van a poder eliminar el hedor de los cadáveres. Fueron asesinados miles de niños. No, no fue Herodes como pensáis, Benjamín dio la orden del exterminio. Si pasáis tratad de hacer entrar en razón la obscenidad y la barbarie, ahora persiste en la matanza tras el velo de un acuerdo de Paz y un silencio complice del mundo, apelo a vuestra sabiduría. 

   Ya no se respeta ni la Historia Sagrada, el portal de Belén es bombardeado y el caganer de Badalona desaloja antes de la Nochebuena a cientos de migrantes dejándolos sin posada en el frío de la calle, en un portal improvisado bajo el puente, mientras, prepara sus mejores galas para la Cena y asiste a la Misa del Gallo. ¿Dónde quedó el espíritu de la Navidad? ¿Habrá para él justicia divina? ¿El cura le negará la comunión? 

   

   ¡Eh chaval! ¡Despierta! Estabas teniendo un mal sueño y decías algo de tres reyes magos. ¡Ya estás mayorcito para eso!

Luciano Pavarotti, Sting - Franck: Panis Angelicus

LAS HORAS MUERTAS

lunes, 24 de noviembre de 2025

   Esta mañana a las 5 he cogido el vuelo de D’jamena a Casablanca, aquí estoy sólo en medio de la multitud, dejando pasar el tiempo para el enlace que lo tengo a las 16.40. Tiempo muerto que como no tengo para leer, escribo. He estado viendo fotos de las tres semanas. Las puestas de sol, el orfanato, le Bon Samaritain. Puedo decir que en conjunto es una experiencia fabulosa. ¿lo he pasado bien? Si, bien y mal, casi al mismo tiempo. Pero si es verdad que encontrar allí cooperantes que te introducen en el mundo nuevo de la realidad chadiana es una enorme ventaja. Ayer fuimos al mercado artesanal a comprar cosas. Es un espectáculo el regateo, te dan una cifra desorbitada que rechazas y dicen: discutamos. La reduces a la mitad y empieza el juego. Al final si te lo venden es que han ganado dinero, pero se encuentran objetos maravillosos. Por la noche cenamos en un libanes con cierto estilo. Tiene un reservado que es como un pub con música, barra y luces de colores, ambiente para el ligue de los que van entrando, muchos de ellos blancos de edad digna de no ser revelada con chicas jóvenes negras. No es necesario que diga más. Los chadianos son altos y nada feos, en las fotos que tengo con los estudiantes, parezco un enano. Las chadianas tienen tipazo, caminan rectas con sus vestidos envueltos y son en general guapas mientras la juventud se mantiene. Pasados los años digamos los 30-40 tienes que restar diez a lo que parecen representar. La pobreza y los hijos hacen envejecer mal. La población es pobre o muy pobre o simplemente miserable, pero hay algunos de ellos que tiene el poder adquisitivo de los blancos y visitan como ellos el libanes y otros garitos de igual pelaje. Como podéis adivinar representantes de consulados, embajadas, diplomáticos, militares afines al régimen, ministros, agregados, incluso representantes de ONGs. 

   Cada cual vive su vida y la mayoría la sufre. La ciudad es un caos de circulación con las motos invadiéndolo todo, carreteras mal pavimentadas, llenas de baches y calles sin pavimentar que son de tierra con socavones y montículos entre los que se acumula la mierda. Las motos son el método más fácil para moverte, los clandom, así los llaman. Bajar al centro desde el hospital 1000-1500 FC unos dos euros. Es un verdadero espectáculo, recorrer las calles. 

  Paso por la puerta del hospital para ir a mi paseo diario por el rio y saludan, Dr. Roberto, no pasas desapercibido nunca. Normal con pocos blancos entre el negro paisaje. A la vuelta del paseo que hemos hecho juntos varias veces Camino y yo, volvemos por Walia. No he podido hacer ninguna foto porque te juegas el tipo, no les gusta. Pero es un espacio lleno de chabolas de madera y hojalata, sin orden con suciedad y agua estancada por todas partes. El gobierno supongo que opina que eso es lo normal, unos al libanes y otros al fango. Nos miran pero nunca se han metido con nosotros, caminas sorteando clandoms y bicicletas, entre nubes de polvo, perros, cabras y gallinas sueltas, picoteando en los desperdicios que se amontonan. 

En el río conseguí hacerme amigo de los que llevan las canoas y hemos hecho un par de paseos en canoa por el lago (pagando claro, unos 2000 FC por persona) al atardecer, me ven y me saludan, no les importa ya que les haga fotos en los paseos, aunque hay que ser cuidadoso. 

   En fin, visto desde la distancia que cada vez va a emborronar más los momentos malos y dar luz a los buenos, sé que ha sido una buena experiencia, que con los años cada vez me cuesta un poco más.

Sidecars - Everest

LOS OJOS TRISTES DE LAS MUJERES

   Hay algo que es invariable, las mujeres que están en el hospital, casi no miran a los ojos, hablan en voz muy baja, casi imperceptible, hacen pequeños gestos como respuesta a las preguntas. Sus ojos están siempre tristes. Son como pájaros atrapados en una trampa. Tienen miedo y razones para tenerlo. Las veo en la sala de dilatación con dolor, no gritan, pero se agarran al barrote de la cama, se desencajan las caras, saben que hay un largo trecho hasta el parto. La sala de dilatación es compartida, dos espacios de 4 camas separados por el pasillo, no hay cortinas, cuando vienen las madres están allí todas juntas. Los ojos de todas ellas son tristes. La sala de partos no es menos desoladora, sin alma, no hay dibujos, ni fotos, ni vinilos con paisajes, sus paredes lisas verdes, de verde intenso, no invita a la esperanza. También hay dos espacios separados por un tabique, pero comunicados. El potro (al que nunca llamo así porque no me gusta, siempre digo silla de partos, aquí merece ese nombre) es una silla de partos antigua, con un hule negro fácil de limpiar, sin perneras. Tras el parto se levantan y vuelven andando a su cama. Incluso cuando están ingresadas y tiene a su hijo o hija que está bien, pasas visita y siguen con esa mirada llena de miedo. A veces les pregunto si están contentas y me dicen que sí, le digo sonríe y esbozan una sonrisa. 

   Algo que me impresiona sobremanera son los niños muertos, no puedo acostumbrarme, se me encoje el alma de pensarlo. No lloran a los niños muertos, seguro que están rotas de dolor, marcadas por la muerte de su hijo, pero no lloran, asumen, bajan la cabeza, entristecen más lo ojos y callan. Forma parte de las posibilidades, quizás algunas piensan que así lo ha querido dios, no lo sé. 

   Pero no son así las mujeres en África, las veo también en la calle y saludan a los amigos, se chocan manos, sonríen, ríen, se burlan de las cosas que les dicen los chicos, coquetean. No son diferentes a otras mujeres, en España o en cualquier parte del mundo supongo. A pesar de su miseria que se percibe por sus ropas, por los bultos que llevan sobre sus cabezas o los hijos amarrados a la espalda, se le ve diría que felices, al menos las jóvenes. Las estudiantes de enfermería del hospital igual que los estudiantes de medicina, se les ve la diferencia en los vestidos pero exhiben los mismos ritos, las mismas cosas de gente joven que vemos en nuestras calles. 

   El hospital crea un clima de tristeza que se introduce por los poros y trasciende el alma, corroe a las personas, deprime el espíritu. No se pueden hacer hospitales hospitalarios, acogedores, supongo que no y menos en África donde parecen más hangares de sufrimiento, almacenes de dolor, con paredes de cemento y armazón de hierro, toldos para la lluvia y jardines entre los pabellones que pese a que algunos tiene flores el polvo les ha quitado el brillo y la alegría. 

   El otro día, estando en la habitación empecé a oír gritos, gritos ensordecedores, desesperados, desgarradores. Había muerto una niña de unos cuantos años, no lo puede saber y su madre con sus tías, su familia gritaba desesperadamente por el pasillo mientras la llevaban al depósito, me daba incluso miedo asomarme a verlos, porque imaginaba lo que era, ya lo había visto antes. Insoportable. La triste realidad paralela que se vive en estas tierras, nosotros metidos en la burbuja de jabón y azúcar no somos conscientes de que de alguna manera todos somos responsables de lo que ocurre en otros mundos, no de forma individual, pero si colectiva. 

   Ya veis, hoy me ha dado por el drama, el gran drama de la vida. Escribirlo y visitar el rio me cura parte de las heridas.

   Viajar es crear, retienes en la memoria y la retina imágenes y experiencias que debes luego modelarlas para poder contarlas

LO CASUAL

jueves, 20 de noviembre de 2025

   La vida puede entenderse como una sucesión de acontecimientos guiados por el azar. También como algo predestinado, algo que ocurrirá porque está en tu sino, el destino, a él se acogen los estoicos ante la incapacidad de cambiar el futuro. En cambio, otros creen que todo sucede como fruto de nuestras decisiones y nuestra actitud, somos entones responsable de aquello que tenemos y de lo que carecemos, nada es casual sino más bien causal. 

   Todo es falso y cierto a la vez, las decisiones que tomamos marcan nuestro futuro sin duda, pero no es menos verdad que la suerte o la desgracia a veces aparecen de repente para romper un camino que podía llevarnos a la felicidad o al abismo. Si estaba escrito por un dios o una suerte de predestinación me cuesta creerlo. 

   Lo que percibo con seguridad que hay hechos que marcan el destino. Nacer en Chad o en un entorno de pobreza extrema te hace víctima de un futuro que no puede prometer mas que miseria. La gente que aquí nace, no tiene ninguna posibilidad. Nos marca el distrito postal, nos marca el lugar del mundo, la familia, el entorno y nada de ello es fruto de una elección personal. Si existe un dios que coloca a cada cual en un punto arbitrario del tablero es un psicópata, si no hay más que azar es una perversión de la vida misma. 

   Cada día en el hospital llegan mujeres con distintos problemas. Los embarazos son una carga que sólo las mujeres soportan. La mayoría con muchos hijos, si es que su naturaleza se lo permite. Muchas de ellas sin un marido que las respalde, con una familia que las ve sólo como criadoras. No sé de qué trabaja la gente, veo casas de pésimas condiciones, sin agua y sin luz las mas de ellas, cuando hay luz, va y viene, hasta en el hospital ocurre. Veo tienduchas en la carretera o en bajos de aspecto siniestro y mísero. Venden lo que producen otros, principalmente en China y Asia, ellos no producen casi nada. La mayoría baratijas, poco deben ganar sus dueños, porque poco tienen los que compran. Las enfermeras por ejemplo cobran 80.000 Francos Cefa (unos 130 euros al mes), ellas al menos tienen un trabajo remunerado y seguro. Al hospital llegan los pacientes y antes de cualquier atención (una ecografía, un análisis, una visita…) debes pasar a pagar lo que vale. Si no pagas no te ven. Parece cruel, pero si no lo hacen, nadie pagaría y el hospital cerraría por falta de fondos, el gobierno sólo aporta dinero por proyectos. Mantienen además la Universidad de Medicina y la Escuela de Enfermería. Enfermeras y estudiantes forman parte de los recursos humanos (en general, chicos y chicas muy espabilados). El que es ahora Jefe de Ginecología, fue alumno nuestro en 2010 (algo quedó de lo que hicimos, quiero pensar). Una ecografía vale unos 5000 FC (8 euros) un análisis de sangre 2000FC (3 euros), un parto 25.000FC (40 euros), si hay que hacer una cesárea, hay que hacer firmar el consentimiento al marido o si no lo hay, a su familia, la madre no firma, pero además tienen que ir a abonar la cesárea antes, 100.000FC o quizá un poco más con la medicación (65-70 euros). En la farmacia les dan una caja con todo lo necesario para la cirugía, hilos de sutura, gasas, medicación para la hospitalización. No se puede empezar hasta que no lo traen. La familia lo piensa y entre tanto, esperas. Cuando ya hay tomada la decisión de una cesárea, hace horas que puede que debería haberse hecho porque llegas cuando te avisan las matronas, pero hay que esperar posiblemente otra hora a que todo esté preparado. Las que llegan con condiciones de extrema urgencia, el aviso es inmediato, pero igualmente hay que esperar el pago o ponerse a hacerlo mientras van a pagar (unos lo hacen y otros no) cada medicamento que recetas pasan a la farmacia y lo abonan, es la familia quien lo trae antes de ponerlo en el hospital. Imaginamos a la enfermera con sus 80.000 FC que paga una casa, un alquiler nada barato de un antro, la comida de ella y sus hijos, el teléfono (todos tienen teléfono, Airtel se hace de oro) una moto de fabricación china o trasporte público: vanettes atestadas de gente… cómo afrontar estos gastos extraordinarios. Ahora me pongo en el sitio del que trabaja en la tienducha o mal trabaja en cualquier oficio no imaginable. A veces deciden irse sin hacer lo indicado, un aborto que había que legrar o situaciones aún peores, simplemente se van. No sé qué ocurre después con ellas. 

   Así que a esos que aún piensan en la meritocracia porque han nacido en una familia que les abre todas las puertas y engrasa sus estudios, aquellos que piensan que están ahí en la cumbre porque se lo han ganado a pulso, a los que desprecian a los pobres porque son ladrones, sucios... a los que creen que por derecho divino pueden disfrutar de sus comodidades sin considerar que hay mundos de mierda paralelos, a los que no tienen compasión de quien arrastra la miseria como una condena a perpetua, a los que se sienten ganadores, multimillonarios, grandes emprendedores, listillos o aprovechados pero justifican sus ganancias con su brillante inteligencia capaz de engañar a los demás, a los ilustres ignorantes, los papas de sus propias teologías, los creadores de contenido y couchers, los influencer, los paletos neandertales que pegan o insultan a los pobres, negros o inmigrantes, los que piensan que debemos soportar estoicamente los males que dios nos ha dado porque son una prueba para entrar en el paraíso, a los que compran y venden armas, los que ordenan las guerras, los que las utilizan en su beneficio haciendo caer en un infierno mayor aquellos que ya se consumen en la indigencia, a todos ellos que se vayan a la mierda. 

   “Henry Morton Stanley (embajador de Leopoldo II de Bélgica que encontró al desaparecido David Livingstone): La civilización nunca parece tan atractiva como cuando uno está rodeado por la barbarie; y sin embargo, la barbarie nunca me parece tan sugestiva como cuando estoy rodeado de civilización”


LA DISTANCIA

   La distancia da perspectiva, da visión panorámica como la que se ofrece al montañista la cima. Permite mirar hacia lo lejos. Se puede tomar aire para repasar lo vivido, ver errores y faltas, ausencias. Permite cerrar los ojos y pensar en lo que posees y no viste cuando lo tenías cerca. Saborear la importancia de las pequeñas cosas, los detalles que olvidamos mientras el segundero corre. Ese instante o esa eternidad pasajera ayuda a replantear el futuro o darle forma desdeñando lo superfluo. Tras el ascenso a la cima o tras llegar al destino inicias un proceso de creación propio, la acumulación de recuerdos, emociones, sonidos y experiencias que se quedan en la memoria o en la retina y que requieren tu propia modelación para poder ser contados. 

   Parado desde la cumbre se puede otear como un vigía el horizonte por donde el sol salió y desentrañar el punto donde se pondrá. En la soledad de la lejanía se siente el frío de la ausencia. Nada sustituye lo que quedó atrás. Incluso en la vorágine del trabajo no deja de sentirse la presencia lejana de los tuyos. Dicen que la distancia es el olvido, pero no es cierto, la distancia llama al recuerdo constantemente, te hace dependiente de las imágenes que quedaron grabadas en la memoria emocional.

   La distancia proporciona tiempo, que como el espacio es plástico, deformable, maleable. El tiempo necesario para la introspección, para regalarse a uno mismo y luego ofrecerlo a tus amigos y amados. Pero la distancia produce nostalgia, echar de menos lo cotidiano, desear abrazar a los próximos. La distancia te regala nuevos aires, saludables momentos y tristezas pegadizas que necesitan ser frotadas con fuerza para desprenderlas de la piel. En esos luminosos días que sucede lo novedoso y se eriza el vello de la emoción, crees que fue bueno tomar el camino y recorrerlo, pero el dolor acecha siempre tras las sombras para sorprenderte cuando estabas distraído con la nueva realidad. No tiene piedad y no mide el impacto, ni siquiera es consciente de a qué órgano alcanzará. La vida es ciega no trata de dañar ni agradar, lo que sucede es simplemente casual. 


“Viajar es descubrir que todo el mundo se equivoca. Cuando uno viaja, tus convicciones caen con tanta facilidad como las gafas; sólo que es más difícil volver a ponérselas en su sitio” 

        Aldoux Huxley


EL RIO QUE NOS LLEVA

jueves, 13 de noviembre de 2025

   Como el rio Congo que nos sumerge en el corazón de las tinieblas de Joseph Conrad o la infructuosa búsqueda de las fuentes del Nilo que emprendió Livingston. Como la metáfora de la vida en las coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique o la obra de José Luis Sampedro que titula este capítulo, los ríos han sido siempre fuente de literatura. No es que la mía lo pretenda, pero los ríos marcan el paisaje y lo construyen. Son alegoría de la vida, quizá porque son agua, el elemento hacedor de la vida. En la fuente de la Piazza Navona se representan los cuatro grandes ríos: El Nilo, el Ganges, el Danubio y el Rio de la Plata representando lo cuatro continentes. En la plaza de la Virgen de Valencia preside su ágora la fuente del Turia con las ocho acequias que riegan la huerta y el cuerno de la abundancia. 

   Un rio es el sistema arterial y venoso de las ciudades, las baña y les aporta lo necesario y recibe a cambio sus desechos. Pareciera un ser inerte, indolente, que se limita a pasar sin involucrarse con las vidas de los que lo comparten, pero no es así, los ríos definen a los Hombres y ellos al rio. Ambos son simbióticos y antagónicos, ambos confluyen y divergen, se aman y se ignoran, pero no se pueden evitar. Ambos son parte del cambio entre ellos mismos. Decía Heráclito de Éfeso: “ningún hombre se baña dos veces en el mismo rio, porque no es el mismo rio y él mismo no es el mismo hombre” El agua que corre buscando el mar, hace que cada instante el rio sea otro, adquiera nueva identidad, aun conservando su apariencia. Lo mismo le pasa a quien llega a sus aguas, somos distintos cada segundo que pasa, nuestras aguas también corren hacia el infinito o la Eternidad como nos gusta creer. 

    El río Chari no aparece entre los grandes ríos, ni figura entre las maravillas del mundo, pero aseguro que su puesta de sol es una de las más bonitas que haya visto y que su recuerdo es uno de los motivos que me ha hecho volver. El puente sigue con su tráfico endiablado e incesante con rabia de vida, pero el agua parece mansa y cuando el sol de la tarde la baña adquiere el tornasolado brillo iridiscente que va cambiando conforme el sol desciende, entonces se recortan en sus aguas las canoas y sus ocupantes, los árboles sumergidos por la crecida. Voy a verlo cada tarde a las cinco, cuando la luz empieza a ser rojiza. En Chad no se pueden hacer fotos, está prohibido sin pedir permiso y es peligroso, pero la otra tarde bajé hasta donde estaban las barcas y les pedí si podía hacerles fotos, por supuesto me pidieron dinero y acepté. Iba con Javier mi compañero y nos propusieron dar una vuelta por el lago que se forma en un lateral del río y aceptamos. Les di 5000FC (unos 7-8 euros) que a ellos les parecieron un regalo y a mí una miseria para disfrutar de ese momento impagable. Ahora cuando me ven pasear por la orilla me dicen si quiero dar otra vuelta. He quedado para el martes con Camino y Sabrina, dos cooperantes que están con nosotros en el Hospital. Las canoas son de una madera endeble donde permanentemente entra agua y van achicando, me mojé los zapatos y el pantalón. Al principio me daba un poco de miedo, pero conforme nos alejábamos y hacía fotos, se me venían las lágrimas. Definitivamente ya no saludo al rio como los días de antes, ahora puedo hablarle. 

   Del hospital debo contar pocas cosas porque como podéis imaginar hay más desgracias que las que yo puedo digerir, pero cuando miro el Chari se me pasan algunas penas.

  

“El río Congo es un curso de agua tan poderoso que llega a espantarte. Es tan hermoso como temible, tan dulce como salvaje. Es un río humano, un río con alma, el río que más se parece al corazón de los hombres, porque alberga en sus aguas las fuerzas de lo maligno junto a los latidos de la ternura. Es tan humano que da miedo.” 

Javier Reverte: Vagabundo en África

EL PUENTE NO TIENE CULPA

sábado, 8 de noviembre de 2025

   Hoy he cruzado le pont etroit en moto, de paquete claro, aquí conducir una moto o un coche es muy arriesgado. Tampoco se puede ir con cualquiera, hay algún motorista conocido que nos hace de taxi. Me gustaría pasearlo a pie, pero no nos lo recomiendan y en cualquier caso nunca de noche y solo. Hemos ido a le marché, el mercado general, no para turistas. Aunque tampoco creo que haya muchos turistas en esta zona. Iré más adelante al mercado de artesanía que si es un poco menos cutre. 

   El puente se cruza con motos, bicicletas y personas en ambos sentidos, sin ninguna línea divisoria, ni aparente orden. Huele a humo de motocicletas, le han robado el olor al puente. Por debajo fluye con bastante corriente el rio Chari, inmenso caudal de más de cincuenta metros de ancho. Todo ello con un sol abrasador, a 37º grados en el mes de noviembre. 

   La ciudad es un completo caos de suciedad en las calles, polvo, ruido, bajos con tiendas que igual venden alimentos que al lado venden gasolina. No he podido ver ni un solo edificio con unas mínimas condiciones que se parezca a una casa. Es la periferia, el hospital está en el barrio de Walia que es el barrio más pobre al otro lado del puente, pero cruzar el rio no garantiza entrar en el orden. Mañana iremos en moto de nuevo, iremos a misa en la Catedral. Al menos por ver el centro de la ciudad, no espero grandes avenidas asfaltadas flanqueadas por lujosos edificios. Al menos hace 15 años no era así. 

   La llegada al mercado se percibe olfativamente pronto, no hace falta quitarse el polvo de la nariz. Es un recinto cerrado que empeora el aroma, aunque estar a cubierto del sol después del viaje se agradece. Como hemos ido en dos motos, Javier y yo, uno de los conductores, Rome, se queda al sol vigilando las dos motos y Abdel nos hace de guía. Perderse en el mercado debe ser una de las peores experiencias. Imposible orientarse, son pasillos de tierra de un metro con otros que se cortan a derecha e izquierda, repleto de tiendas. Móviles , alimentación, droguería, tabaco, vestidos, telas… Mi objetivo era comprar alguna tela, los estampados africanos son preciosos, la mayoría impresos en Nigeria, pero hay que tener cuidado porque también los hay hechos en China. No compensa tanta penuria para llevar a casa un Made in China. Alrededor del mercado la suciedad se acumula: plásticos, restos de alimentos… junto a las tiendas que venden pollos que enganchan a las motos por las patas con manojos de dos o tres. Seguramente alguno de esos pollos son los que nos cocina Ali (el cocinero), pero habitualmente se disimula bastante bien con el guiso. Hoy la lasaña no ha sido su mejor plato, pero de momento no he tenido retortijones. Ayer viernes hicimos como cada viernes el aperitivo antes de cenar con los de aquí. Traje una botella de wisky JB que compré en el aeropuerto de Casablanca y jamón serrano de Mercadona (era como una especie de impuesto revolucionario al novato), el jamón fue víctima rápidamente, el wisky aguantó hasta después de la cena. Yo me dedique a la cerveza (Gala, se llama la chadiana), no me gusta el wisky. En el aperitivo ellos aportaron cacahuetes, muy ricos. 

   Esta tarde al ponerse el sol he ido como casi todas las tardes a ver el rio y su trasiego infinito de gentes, me han robado las siluetas que se recortaban a contraluz, hay una tapia de chapa que separa la carretera del nuevo puente que está a punto de ponerse en circulación, me queda ver el ajetreo moverse por el puente reflejado en las aguas del rio que pasa indiferente a todas las historias que lo cruzan, una suerte para él. El rio es indolente con sus criaturas, se mueve por su cauce o lo traspasa según las circunstancias sin pararse a pensar en los que habitan los márgenes (hay epidemias de cólera cada temporada de crecidas en el barrio de Walia), embarra sus vidas, destruye sus sueños, pero no es su culpa, es una criatura que obedece las leyes de la Naturaleza, de eso ya sabemos mucho en nuestra tierra. 

   Ya ha pasado una semana. 

“Los Hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes.”

El río no tiene culpa | Alejandro y María Laura & Greenpeace