EL FUGITIVO

miércoles, 8 de julio de 2026

Gracias al juez Peinado no estamos ahora lamentando la falta in vigilando de la Justicia española. A él y a su sustituto que en las merecidas vacaciones después del arduo trabajo, evitaron que Begoña escapase al peso de la Ley. Seguro que tenía pergeñado un plan para desde Ankara y aprovechando el camuflaje de una chilaba, huir a Emiratos o Abu Dabi buscando refugio. Es posible que este maquinando en estos momentos la huida desde Reino Unido. Si te rapas una parte de la cabeza y pintas de rojo un mechón, añades unos tatuajes y completas con un look punk al vestir, fijo que pasas desapercibido. De allí a cualquier país de la commonwealht: Barbudas, Papua Nueva Guinea o Granadillas, donde sigue teniendo cuenta el coletas.

Sin duda, no nos cansaremos de dar las gracias a este eminentísimo juez que vigila como nadie las andanzas de los corruptos. Estuvo en un tris de retirarle el pasaporte al emérito antes de que huyera sin haber atendido la reclamación del fisco, finalmente en su magnánima generosidad Hacienda declinó las causas, por prescripción, inviolabilidad y otras naderías. Ni comparación con los delitos imputados a la presunta fugitiva que hubiera abandonado a toda su familia sin dudarlo dejando en la estacada y en la vergüenza internacional al país. Estaríamos ahora tan hundidos que ni la expectativa de ganar el mundial nos levantaría la moral. 

Recuerda el magistrado, respondiendo al recurso de la huidiza Begoña, que no quería ofender a los policías que la escoltan, pero es un hecho que algunos policías delinquen y por eso existe Asuntos Internos que son los más listos dentro del cuerpo. Huelga decir que el Consejo General del Poder Judicial (al que llamaremos CGPJ) para ahorrarnos otros calificativos, también vigila la aplicación justa de la Ley ante algunos jueces delincuentes. Pocos, pero algunos. 

No sé a qué vienen esas encuestas que descreen la equidad de la Justicia. Los españoles siempre con ese espíritu cainita y acusador, desconfiando del poder que mejor defiende el equilibrio de la Democracia. Deberíamos estar agradecidos a la Providencia que nos ha permitido tener esta magistratura impoluta, absolutamente imparcial, que nunca y digo nunca, ha sido sesgada en la aplicación de la Ley. Eso de las dos velocidades y toda la pamplina que se alienta desde la izquierda para desacreditar a los togados, que al vestir aquella prenda se ven poseídos por un halo, no de santidad, pero si de sapiencia y ecuanimidad, es una burla. Al colocar aquel negro hábito, como si de un dominico o un Savoranola del siglo XXI, trascienden a seres de luz cuyas palabras pasan a ser dogmas y sus resoluciones sólo pueden ser abiertamente criticadas por sus iguales, nunca por los iletrados o leguleyos que no pretenden sino conculcar los poderes del Estado. 

Así que apliquemos el Evangelio y ante tamaño pecado que es desconfiar de la Justicia, solicitemos el perdón, cumplamos la penitencia (seguir aguantándolos) y tengamos un verdadero propósito de enmienda. 

Gritemos todos: ¡Viva España! ¡Perro Sánchez hijodeputa!

Me he quedado nuevo.


https://youtu.be/9J2rO2TvYF8?si=zoVXzDx_ABHWlUNF

A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO

lunes, 15 de junio de 2026

   Sorprende ver como en este país, que constitucionalmente es laico y donde con el paso de los años, desde el nacionalcatolicismo, la Iglesia había ido perdiendo apoyos, llega el Papa y lo peta. Como un Bad Bunny místico o Rosalia renacida, el Papa León ha sido una estrella mediática que lo ha acaparado todo. Los noticieros de las cadenas públicas han ofrecido en streaming todo el recorrido, detallado cada paso, analizado los pormenores de sus agotadores discursos. Realmente el Papa se lo ha trabajado, una agenda extenuante. 

   No discuto la importancia de una visita de ese calado, pero me confunde que haya asistencias masivas a las misas, aplausos entregados a sus palabras de amor y fraternidad, propias del Evangelio y haya tan poca movilización con lo que acontece a diario, que viola los más básicos preceptos del cristianismo. No se han llenado estadios pidiendo el cese de las muertes denigrantes de los gazatíes ni la guerra en Irán, del hambre y pobreza en África... 

   Los cristianos al parecer despertaron por el sonido del papamóvil, hasta ese momento estaban todos adormecidos en los rezos de las iglesias. Esa juventud del Papa, me la imagino combativa ahora que su líder ha expresado la necesidad de amar al semejante, como 2000 años atrás lo hiciera Jesucristo. Pareciera que sólo el folklore, los grandes fastos y los eventos glamurosos pueden hacer salir a las calles a las multitudes enardecidas por la Fe y el Amor Universal. Sea bienvenido el pontífice.

   Me deja pasmado como un discurso ceñido a los principios del cristianismo que el Papa pronunció en el Parlamento, arrancara un aplauso masivo de 7 minutos. Una práctica unanimidad nunca antes vista en ese hemiciclo acostumbrado al insulto y a la violencia política. Dejé de parpadear cuando vi como compulsivamente batían palmas, ante un relato inclusivo que trataba de proteger al inmigrante aquellos que habitualmente excretan vocablos hirientes hacia los que llegan movidos por su pobreza. No acabo de entender si quedaron tan impresionados que no se pararon a pensar porque aplaudían, pero mostraron tanto fervor en su aplauso que dijera que se habían convertido. 

   Pediría al Papa que traslade su Sede a nuestro país y se quede una temporada, sin tanto revuelo mediático, pero sería un acicate para la verdadera transformación de esta sociedad inapetente, domesticada, adormecida por el espectáculo y la mentira. Me gustaría que desde su liderazgo fuera capaz de movilizar a todos aquellos que asistieron a misas y reuniones, a los que los organizaron, a los que dieron cobertura y amplificaron. Sería maravilloso que los rezos se convirtieran en las preces de la Eucaristia, en reivindicaciones, en plegarias y actos que trajeran justicia social, equidad para todos y probidad en los que nos dirigen. 

   No todo está perdido, quizá este nuevo despertar a la Fe, nos haga más cristianos, más decentes. 

   Sin querer parecer descreído, con su avión voló la Solidaridad y el amor fraterno. Nos ha quedado de nuevo este panorama donde la Justicia Divina, deja paso a la justicia de los mortales. Aquella que ejercen los togados, los ilustres que tras los rezos imponen las Leyes a golpe de mazo. El panorama judicial no puede ser más deprimente. Hay quien piensa que no es casual que todo gire en torno a la corrupción y que los tiempos de la Justicia tienen un sesgo político. No seré yo quien critique que se multe a Ione Belarra por llamar prevaricador al juez García Castellón, aquel que vino de su idílico destino a instancias de Zaplana e Ignacio González para instruir el caso Kitchen. Ni la sanción a la revista El Jueves por elegir gilipollas del año a la presidenta de Abogados Cristianos. Ni siquiera creo que sea significativo que aquellos que le llamaron Begoño a la mujer del presidente, queden amparados por la libertad de expresión. No entro a valorar como la corrupción política del Estado en la operación kitchen requiere 12 años hasta el juicio y el caso Montoro ni se sabe, tantas dilaciones indebidas son seguro justificables. De hecho, la Justicia ha rectificado ese paso calmo al que nos tenía acostumbrados y se ha puesto las pilas, si no que se lo pregunten al Fiscal General del Estado (o a su entorno). Begoña Gómez, el hermano de Sanchez y Zapatero también pueden dar fe de este giro inesperado de los tiempos modernos. Lo de González Amador y la Quirón es un leve tropiezo que ya tomará el adecuado ritmo cuando precise. 

   Entre: “El que pueda hacer que haga” y “lo dejo atado y bien atado” no puedo sino confiar ciegamente en el futuro. Si lo unimos a los augurios de un triunfo de quienes se sientan a la diestra del Supremo, sin duda sólo puede depararnos un mundo nuevo, donde el Papa podrá predicar en el desierto o entrar con el látigo en el Templo, pero nuestro destino parece aciago. 

   En manos de Trump lo dejo, Él que viste la púrpura y el cetro.

Mercedes Sosa - Canción para un Niño en la Calle (Official Video) ft. René Pérez

ODIAR ESTA DE MODA

sábado, 16 de mayo de 2026

  “Haz el amor y no la guerra”. Trasnochado, pero maravilloso. Voz  que quiso dejar atrás la violencia de la guerra y abrirse a la esperanza en el ser humano. Acoge los preceptos de cualquier religión que profese amor a Dios y a los Hombres. Resume toda la filosofía humanista y sin embargo, como axioma, ha perdido su actualidad. Amar es de pobres, de débiles. Sólo la flaqueza desciende al amor fraternal. Queda eso sí, el amor egoísta. Amarnos por propio interés, el amor propio contagia el amor al otro. Es un amor con rédito: económico, social o emocional, pero siempre dirigido a la autosatisfacción. El altruismo, la vocación de servicio, el respeto absoluto quedan al margen ante la propia yoicidad. 

   Ahora lo que se lleva es el odio. Es lo que vende. Lo que aparece en pantallas y debates. Es el resultante de un proyecto basado en la destrucción del adversario para promoción del propio ascenso: social, político, económico, laboral. Convertir al contrario no en oponente, si no en enemigo da mayor rendimiento. Miserables como Vito o Ndongo, no son más que instrumentos y resultados de la política del odio. Los canallas que golpean a sus mujeres y sus hijos, los que desde la ideología ruin pretenden imponer una visión única y polarizada del mundo, sin diferentes. Los que a sueldo esparcen mierda, desde los altavoces de los medios o desde el balcón de su propia vida. Todos los que han renunciado a amar a cambio de ascender, tendrán la recompensa de la misma maldad que mostraron, porque al final si no se siembra amor, el destino es la soledad, el olvido y la indiferencia. En el pecado está la penitencia.

Jules Massenet - Meditation from Thais for Violin and Piano

HARTOVIRUS

domingo, 10 de mayo de 2026

   Lo haré corto. No aprendimos nada. El COVID como lección, ha durado un suspiro. Después de los aplausos sólo quedan las quejas. Cualquier virus sirve como arma biológica en política. Lamentable, en vez de apoyo, crítica destructiva. Ahora que el Hantavirus no es ni de lejos una amenaza parecida, se repiten los clichés. Todo menos dejar que los técnicos diseñen las estrategias. Palo al mono que es de goma. Caos, pandemia, riesgo, mierda por doquier. Con una gestión nefasta de la pandemia por parte del gobierno de Madrid y un hospital para pandemias que ahora nadie nombra, se permiten hablar de mala gestión y desinformación. 
 
   Dos cosas se me vienen a la cabeza. Sin duda, creo que como país no podemos dejar de asumir un cometido que es la ayuda a un brote surgido en un barco y que la ética y la lógica nos obliga a ayudar. Haya o no compatriotas. También llama la atención el despliegue de medios cuando se trata de un barco de lujo, el Hondius (como cuando se hundió el batiscafo que quería explorar el Titánic) y la poca repercusión que tiene el hundimiento de las pateras. Será por el tamaño. 
 
   En cuanto a lo que supone el riesgo de infección comunitaria, hay un acuerdo total por los expertos que el riesgo es ínfimo. A qué tanto rollo con que atraque o fondee, que pijada es esto de que los ratones que de forma improbable existan en el barco salten a nado hacia la costa. Es de locos, parece sacado de Estupidez Artificial (EA), de comedias del estilo de la vida de Bryan. Ríos de tinta de calamar para estar en un continuo lodazal político. Por favor señores, trabajen y dejen trabajar hasta las elecciones, que tendrán su momento, hasta entonces dejen de gritar, me tienen harto.

PURO TEATRO

viernes, 8 de mayo de 2026

   Pareciera que el género palidecía ante la majestad de la novela. Siempre ha habido mucho cuento, no hay que negarlo, pero el teatro va tomando una imparable presencia en el día a día. El relato siempre se ha trasmitido con no pocas dosis de realismo mágico, entre la ficción y la verdad, entre la conveniencia y la sinceridad. La IA no ha cambiado mucho las dinámicas de mentir intencionadamente para decir lo que conviene. No lo políticamente correcto, eso definitivamente está muerto, si no lo que interesa vender. La verdad como concepto está claramente desclasificado en la cotidiana forma de contar los hechos. Desde todos los medios, los clásicos hasta los modernos digitales, el teatro forma parte de la habitual manera de expresar la propia verdad. 

   Me apena decir que me resulta teatral el espectáculo diario de los telediarios (permítaseme la redundancia malsonante). Contemplamos con asombro el ataque de Hamas a Israel, una especie de absurdo imposible, que un grupo terrorista de escasos medios burle los sistemas de inteligencia de uno de los países con mayor especialización en esa materia. Pareciera una ficción necesaria para escenificar el mayor genocidio que hemos contemplado desde el exterminio nazi. Atónitos, paralizados por el horror y cobardes como suelen ser los cínicos, hemos entrado en la escena de forma furtiva, para condenar con la boca pequeña permitiendo escaladas de terror cada vez más escalofriantes. Ahora el hambre y la miseria como arma. El mundo ha interpretado a la perfección el papel de convidado de piedra, mudos y estáticos. Si la escena no fuese por sí misma lo suficientemente horrible, en el segundo acto Hezbollah interpreta el papel de villano que sirve de excusa para bombardear a los vecinos, Cisjordania y Líbano como escenarios de una magnífica obra que es el “gran Israel”. El teatro de la vida. 

   Entretanto, Trump en su rol de malvado, crea escenografías imaginativas sobre Groenlandia, asaltos hollybudiendienses en Venezuela, juicios sumarísimos en alta mar, hace de mago prestidigitador y deja al espectador absorto en sus juegos de mano y de guerra, que hacen que olvidemos su asalto al poder y sus malas relaciones personales, su enriquecimiento personal. Convierte Irán en un gran escenario, un plató televisivo donde dirige desde el palco proscenio, insultos y amenazas y juega con la economía de todos, sin escrúpulos, sin remordimientos, sin piedad. 

   La política es el gran teatro del absurdo y como la política lo ocupa todo, tizna de carbón al resto de instituciones. Donde el negro se hace más patente, además de en las ciénagas del sistema, es en los juzgados, tanta toga y tanta seriedad convierte la justicia en el tétrico teatro donde se administra el castigo a culpables e inocentes. Esos hombres y mujeres disfrazados con sotanas laicas, embebidos de digna rectitud, con la grave solemnidad que impone el estrado y el banquillo, actúan y construyen la mentira de la justicia ciega e imparcial. No hay más que asomarse a las pantallas, narradoras del espectáculo para sonrojarse al ver M.Rajoy convertido en un fantasma de aparente incorporeidad, Barcenas, Cospedal mintiendo a manos llenas. Salvo que la sordera nos impidiera oír los audios de Villarejo no es posible creer su verdad, verosímil para la presidenta del Tribunal que pone coto a la información irrelevante, innecesaria por probatoria. Actitud contraria a la inverosimilitud de los testimonios de periodistas acreditados que exculpaban al Fiscal General, cuyo caso fue solucionado rápidamente, saltándose la norma de la parsimonia en el enjuiciamiento del común de los casos. Ahí entran en escena, probados actores de la escena como García Castellón y Peinado, que ejercen el noble oficio de denunciar la maldad siempre que convenga hacerlo. 

   Y en el epílogo de la obra: la “prioridad nacional”, ensayo del fascismo para ejercer su papel de excluir al otro, para ganar el voto fácil de las víctimas de la sociedad y que acaben creyendo que sus problemas son responsabilidad de los foráneos. Nada que decir que esta parodia de patriotismo papanatas, que acaba verificando que su ascenso social prueba la tesis de la banalidad del mal*. Si seguimos por este camino la escena se convertirá en tragedia y la risa se congelará en los labios, al ver como en cada acto se van perdiendo los principios, los que rigen el arte de la dramaturgia. . 

 

  *La banalidad del mal es un concepto desarrollado por la filósofa Hannah Arendt(1906-1975) que describe cómo personas ordinarias pueden cometer atrocidades, no por una maldad intrínseca o fanatismo, sino por obediencia ciega, burocracia y falta de reflexión crítica. Arendt acuñó este término cubriendo el juicio del nazi Adolf Eichmann en Jerusalén



La Lupe – Puro Teatro (Letra Oficial)

PARAR AL MONSTRUO

viernes, 3 de abril de 2026

   Resulta difícil pensar que un demente o un psicópata puede llegar a tener tanto poder que pueda poner en riesgo al mundo. Parecería imposible si no fuera porque la Historia ya ha dado muestras de que no es tan difícil. Si asumimos pues, que un idiota puede llegar a la cúspide y tener en sus manos el botón del desastre, por qué no disponemos de herramientas para el control de esta emergencia. 

   Elegir un líder no es depositar en él la confianza ciega. A estas alturas no podemos creer en la fábula del ser inequívoco, dotado de la facultad de hablar y actuar con total acierto. Nadie posee la virtud, la sabiduría, la visión de aportar ideas indiscutibles y actuar de manera indubitable. No atenta contra la libertad pedir responsabilidades ante las decisiones, controlar los actos de quien tiene un poder que implica a muchos, establecer límites a su acción es totalmente necesario. Parar los pies no es cortar las alas. 

   ¿Quién puede creer ahora en la infalibilidad del Papa? Dotamos a un hombre de una divinidad probadamente incierta a lo largo de la Historia. El Credo y sus principios han ido cambiando pese a Encíclicas y Exhortaciones Apostólicas que en su momento sentaron doctrina. Concilios y Sínodos han establecido verdades teológicas y Principios de la Fe, rebatidos posteriormente. ¿Qué pasaría si en un cónclave se eligiera un Papa con una enfermedad mental que decidiera cambiar todas las verdades que hasta ahora han sido dogma? Para llegar a la Verdad de Dios, ningún Hombre puede tener la última palabra. 

   Tan anacrónica o más que la figura de Papa es la del Rey. El primero se elige por un cónclave de hombres dotados de autoridad dentro del seno de la institución, el otro hereda el título por la vía de la sangre. Una herencia que no garantiza preparación, honorabilidad, capacidad ni siquiera confiere por sí misma empatía y entrega a la misión de reinar. ¿Un rey puede ser inviolable? Unir a los derechos dinásticos y los privilegios de la realeza la indulgencia plenaria ante los desmanes es un absoluto desatino. Si como sociedad aceptamos la institución de la monarquía, debemos exigirle al monarca que cumpla sus obligaciones con absoluta transparencia, limpieza y honorabilidad. Si no es así la sociedad debe tener mecanismos que castiguen su incumplimiento como a los propios ciudadanos. Si permitimos que desde el trono se conculque el principio de la Justicia nunca podremos aspirar a sociedades justas. 

   No somos tan ingenuos para creer que la Justicia administrada por hombres tiene la virtud de ser imparcial, objetiva, igualitaria, ciega ante el reo. Hemos visto como se condena al pobre más duramente que al poderoso. Que la Justicia aplica varas de medir diferentes con una hipocresía que es digna de ser calificada como tendenciosa. Se inventan pruebas a conveniencia, se da pábulo a la mentira y se ignora la verdad con el fin de pervertir los hechos. Pese a ello, existen mecanismos que a veces permiten revertir la injusticia. 

   No podemos acostumbrarnos a palabras como infalible, inviolable, intocable, indubitable, invulnerable, inimputable. Son demasiado solemnes, demasiado categóricas. Pero en este momento, en que perdimos la vergüenza y el crédito como sociedad, que hemos cerrado los ojos ante un genocidio y hemos ido dejando que los monstruos actuaran sin control, estamos ya en el límite de acabar expiando nuestros propios pecados con la violencia que están generando. Si no se pone fin a la barbarie y a la ruptura de las mínimas normas de convivencia de lo que creíamos que era el mundo civilizado, si no se dice basta y se para a los insensatos que iniciaron abyectos proyectos homicidas, acabaremos todos en el lodo. 

   No basta con las palabras. Está visto que las palabras no pueden parar las bombas, pero sí se pueden parar con decisiones de los gobiernos. La determinación de la ruptura con esos comportamientos, el aislamiento de los genocidas, la denuncia clara y la decisión de parar la escalada de terror que ha matado miles de inocentes y que puede añadir a la cuenta la vida de los que nos creemos ajenos al conflicto, los que presenciamos desde la distancia la guerra, enmudecidos por su violencia y mudos. No es posible que hayamos creado obras que sobrecogen el alma, música, arte, tecnología. 

   No puedo creer que enviemos a gente a la luna y no seamos capaces de parar a los idiotas.

Philippe Jaroussky. "Ombra mai fu" ( Serse ) by G.- F. Händel.