GARZÓN TENÍA RAZÓN

domingo, 19 de noviembre de 2023

   Los giros que da la política, pobre Alberto Garzón, tan denostado por propios y extraños. Él, que defendía principios fundamentales de nutrición y consejos casi ya grabados en las tablas de la Ley de la sostenibilidad alimentaria. Sus discursos en contra de la bollería industrial y el consumo excesivo de carne, cayeron entonces en saco roto. Nadie quiso oírlo, todos se creyeron con derecho a desmentirlo. Ahora que abandona la política puede ver como su semilla ha crecido. Millares de gentes de bien, salen a la calle anunciando que les gusta la fruta, exhiben sus pancartas y gritan en voz alta #megustalafruta. 

   Una especie de colaboracionismo por parte de sus contrincantes que otrora le llamaron comunista ha permitido este giro de guion. Ayuso que cambió su slogan de “cerveza y libertad” ha venido, como judía conversa a abrazar el veganismo. Todo forma parte de este enloquecido momento en que el sanchismo ha dado por cambiar usos y costumbres, romper todos los moldes y ya no nos reconocemos frente al espejo de la historia. 

   Ahora los verdaderos republicanos no vienen del Frente Popular, sino de la rancia aristocracia. Juan Carlos puede ser nombrado ya sin duda miembro honorífico de Esquerra Republicana por su contribución a la causa. Felipe y Leonor tratan como pueden de pasar la bayeta sobre esas superficies manchadas sin gran éxito, pero no acaba ahí su penuria. Los que antaño daban vivas a Españas y al Rey, ahora lo consideran felpudo de los que vienen a romper la patria. Vociferan como posesos cánticos antimonárquicos y recortan la corona de la sacrosanta enseña nacional, cuando no la sustituyen por el aguilucho de otros tiempos. 

   Tan enloquecido anda el país que quienes aplaudían la ley mordaza y los excesos policiales con los insurgentes, independentistas, huelguistas o gente de mala ralea, ahora ocupan las calles coreando consignas increíbles. La policía es blanco de sus iras. Tan confundidos están que no entienden como pueden ser golpeados por aquellos que creyeron sólo servían los intereses del Régimen. Amenazan a la policía si ejercen abuso de autoridad, lo nunca visto. Gentes de barrios pudientes que vieron con malos ojos las algaradas que los indigentes montaban en las calles, fruto de la instigación de sindicalistas y rojos, ahora se desgañitan increpando a los periodistas, insultando al Presidente elegido democráticamente. Políticos que siempre consideraron las manifestaciones callejeras como fruto de la manipulación de la izquierda, ahora toman la calle, la hacen suya recordando al ministro de gobernación de Franco, Fraga Iribarne cuando dijo “La calle es mía”. 

   Un contrasentido ver al país amenazado con romperlo por los que desean su unidad y tratando de darle cohesión aquellos que piden la independencia. 

   Cómo entender la política, como defender al gobierno saliente de la ira de la plebe, al fin y al cabo ¿Qué nos han dado? Si excluimos que han mejorado el salario mínimo, han mejorado la caja de las pensiones, han hecho una reforma laboral que ha estabilizado el empleo, que han conseguido un récord de empleos en el país y conseguido que la economía tenga un crecimiento mayor que nuestro entorno, sin avergonzarnos con el bochorno de la corrupción de antaño, ¿Qué razones tenemos para apoyarlos? 

   Garzón tenía razón: “Nos jugamos mucho como país”

LA VIDA DE BRIAN - ¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

MALAS COMPAÑÍAS

jueves, 16 de noviembre de 2023

   El problema de nuestros políticos no es tanto la amnistía, el liderazgo, el fuego amigo y sus traidores. El problema que tienen planteado es debido a sus malas compañías. 

   El PP se aventuró con VOX creyendo que ambos conquistarían el poder. No podía ser de otra manera. La derecha unida jamás será vencida, pensaron. Hubo un pequeño error de cálculo. VOX no es la derecha, ni siquiera la ultraderecha, en su competencia con el PP por diferenciarse ante la opinión pública, muestra su verdadera cara que es el franquismo puro y duro. Si caminas con un cojo, dicen que acabas cojeando. Pues bien, por mimetismo, competición o por propia convicción, el viraje hacia la ultraderecha de Feijoo muestra que las malas compañías no son nada recomendables. Es verdad que su simbiosis les ha servido para “gobernar” en muchos ayuntamientos y comunidades, en un desgobierno de intereses particulares. 

   Los dueños de la bandera con todos sus complementos (el escudo, el pollo o el agujero central) no dejan una oportunidad para hacerse notar. El problema es que nunca aparecen anunciando medidas que mejoren la convivencia, pretenden dar la nota, crear controversia, molestar, cuando no eliminar avances sociales (en una política de deshacer lo creado por el "enemigo"). Los pretextos son tan archiconocidos y repetidos que no sorprenden a nadie. Sus compañeros de viaje tratan de justificarlos, desmarcarse sin salirse de la línea, pero es imposible. Estas con ellos o contra ellos, esa es su visión del mundo. Así que el PP se ha quedado sin aliados, hasta VOX lo rechaza. Es lo que pasa si te haces amigo del matón de la clase, que nadie quiere quedar contigo. Todas las puertas cerradas que ha encontrado en su investidura de mentirijilla no son más que una demostración de lo que les espera en los próximos años. De momento la estrategia es patada al balón y a seguir. El PP sólo tienen dos opciones: mantener el statu quo de confrontación total y cuando Sánchez se estrelle lidiar en un gobierno con VOX, dios no lo quiera, o absorber a los ultras e incorporarlos como estaban anteriormente, maquillando su presencia y silenciándola. Para esto segundo ayudará bastante Abascal que carece de liderazgo natural y probablemente de ganas de trabajar, sólo arrastra masas aborregadas tras enseñas de distintos colores y cánticos del Pleistoceno. Animados eso si, por algunos elementos subversivos que también pertenecen a las cavernas como Aznar, Aguirre o Ayuso. 

   En cuanto a Sánchez, puede que de la necesidad haya querido hacer virtud. Obligado por las circunstancias acepta pulpo como animal de compañía. 

   No tengo ninguna duda que la amnistía es una medida tan necesaria como justa. La sentencia del Procés fue producto de la judicialización de la política. Aunque se escandalice la derecha de que se denuncie el lawfare de la política española y se rasguen las vestiduras cuando se nombra al juez García Castellón, la justicia está tomada por la política. La tan cacareada división de poderes es una ficción. Magistrados manifestándose en las puertas de los juzgados, asociaciones de jueces y fiscales manifestando su oposición a una ley que no conocían. Lo del CGPJ es para nota, casi cinco años siendo inconstitucional, no se me ocurre ya qué pueden argumentar para seguir otros cuatro años sin renovación. 

   En fin, incluso admitiendo que cada cual puede tener una idea diferente de la pertinencia o no de la amnistía, de su encaje en la Constitución y todos esos razonamientos que dejo a los ilustrados, lo bien cierto, es que va a ser aprobada por una amplia mayoría parlamentaria que incluye todo el espectro político. ¿Eso le da grado de veracidad? No, pero si legalidad democrática. 

   El problema para Sánchez viene ahora, cuando acabe la batalla de la investidura. Viene el camino del gobierno y gobernar con estos especímenes debe ser especialmente difícil. No por su condición de independistas, cada cual defiende lo que en conciencia cree, si no porque sus acciones vendrán condicionadas por sus intereses particulares. No sólo pienso que Puigdemont es indefendible, diría también que, es imprevisible. La pugna continua por querer parecer el que lleva los hilos del teatro de marionetas, lo convierte en un peligro y un buen día puede hundir el espectáculo. A eso añade una oposición enloquecida, dispuesta a tomar las calles. 

   Sólo queda animar al presidente, ha demostrado saber jugar sus bazas y prefiero un gobierno complicado, a ver a los fascistas sentados en el trono. y al Rey :¡Felipe cuidado que te hacen un Casado! 

   Ya me lo decía mi madre: “mira bien con quien te juntas”.

Rosalia "Se nos rompió el amor". Latin Grammy 2023

CARTHAGO DELENDA EST

sábado, 4 de noviembre de 2023

   Catón clamó por destruir Carthago, creía que suponía un peligro para Roma. Finalmente consiguió su propósito, tras ser arrasada, la población superviviente fue vendida como esclavos. El casus belli que arguyó Roma fue el ataque de Cártago a Masinisa. Ahora Gaza es Cártago. El ataque de Hamas sobre la población israelí es la excusa perfecta, puede que la excusa buscada, para que el gobierno israelí masacre la población gazatí. Sin compasión, sin escrúpulos, sin atender a ninguno de los preceptos de la guerra. Una venganza cruel, más allá del ojo por ojo, diente por diente de la ley del talión. Este crimen goza del apoyo explícito o el silencio del “mundo civilizado” y algunas voces críticas que no pasan a emprender ninguna acción que pudiera servir de freno a este genocidio. Gaza va a ser completamente destruida, arrasada por las bombas, lo que estamos viendo va a hacer irrecuperable aquel territorio por sus ciudadanos. No sé si con el poco pudor que exhiben acabarán anexionando también sus ruinas. El sacrificio de tantas vidas no es justo, no es humanamente admisible y sin embargo está siendo una realidad retrasmitida en directo ante nuestros ojos atónitos y la ceguera de nuestros gobiernos. Siento vergüenza por ello y pido perdón al pueblo palestino. No somos merecedores de la inteligencia que hemos recibido. Tanto progreso para tan poco. No somos capaces de evitar la destrucción, pero quizá después para expiar nuestra culpa enviemos ayuda para la reconstrucción. Somos irracionales o absurdos, tanto da.

LA VIDA DE BRYAN - Frente Judaico Popular

HUMANITAS

sábado, 28 de octubre de 2023

   La humanidad pretende distinguirnos de la vida salvaje. Tan salvaje como las acciones perpetradas por Hamas el 7 de octubre, tanto como los humanicidios que se cometen a diario sin justificación. La cualidad de humanos debería convertirnos en seres bondadosos, empáticos con nuestros congéneres. Lejos de ello parecemos animales que han ido vertiendo la sangre de sus hermanos desde el comienzo de la Historia. Quizá el término ha sido mal entendido, quizá como su significado nos lo hemos dado a nosotros mismos, le dimos un sentido amable. La realidad es otra y los telediarios se empeñan en restregárnosla por la cara. Los líderes mundiales permiten la perversión de los conceptos que acuñaron en mayúsculas. Derechos Humanos, delitos contra la Humanidad han perdido su grandilocuencia, se han convertido en una mala coletilla que sólo sirve para hilvanar discursos baldíos. La Civilización y la Cultura, tan humanas, que serían las potenciales diferencias con los animales salvajes han caído en la fosa séptica del poder y el dinero. 

   La inmigración es un problema, pero no puede tratarse como la invasión de los bárbaros. Si no somos capaces de empatizar con esas gentes que se juegan la vida en unas condiciones inhumanas. Si no buscamos soluciones que nos honren como humanos, no merecemos la calificación de civilizados. Cuando escucho los discursos que tratan de deshumanizar a los inmigrantes, de convertirlos en salvajes, buscando aterrorizar a la población por su presencia, siento que el verdadero peligro está dentro de nuestras fronteras. Los fascismos siempre apelan a la Libertad y al miedo al otro como medio para eliminarlo. No podemos confundir qué somos, no podemos dejarnos arrastrar a ese lodo. 

   El mundo se volvió contra Putin y su salvaje ocupación de Ucrania. Los crímenes cometidos en esa guerra han sido aireados, comentados y repudiados sin oposición. Hemos subvencionado en nombre de la Libertad y la Justicia, la resistencia ucraniana. Podría decirse que está bien. No es menos cierto que mientras el foco estaba en Ucrania gran parte del tercer mundo olía a podrido sin que hiciéramos el más mínimo gesto de asco. 

   Cada día retransmiten el horror de Gaza y vamos poco a poco perdiendo la sensibilidad. Acaso no es patente que el gobierno israelí está cometiendo crímenes de guerra al bombardear la población civil. Cuántas vidas de niños palestinos serán suficientes para vengar lo sucedido a manos de los terroristas de Hamas. El cierre de las fronteras de Palestina, el cerco inhumano a que someten a esa población, obligada a migrar hacia el sur, sin rumbo seguro porque las bombas siguen atacando todo el territorio, todo tipo de instalaciones, incluso hospitales. No quiero pensar en lo que nos queda por ver. No sólo es aberrante, inhumano, salvaje, es terrorismo de estado, un genocidio en toda regla, un exterminio por razones políticas, étnicas, religiosas y sobre todo económicas, es un atentado contra la Razón y la Humanidad. Nos interpela como seres humanos, no bastan las tibias declaraciones contra Netanyahu y su gobierno fascista. Los judíos no son responsables de esta barbarie, como los palestinos no lo son de los crímenes de Hamas. Ambos responsables, Hamas y el gobierno israelí deben pagar por sus crímenes. Sostener un gobierno criminal que apela a la escalada en la violencia nunca puede llevar a la paz. 

   Los muertos no permiten que haya paz mas que en los cementerios. 

EL NAÁN y JUAN PERRO - LENGUA NEGRA

LA EDAD DE LA INOCENCIA

viernes, 20 de octubre de 2023

   Cómo no desear volver a esa edad donde el año 2000 parecía un futuro magnífico, con coches voladores e inimaginables avances. Aquel tiempo donde palabras como genocidio, delito de lesa humanidad, verdugo, eran sonidos cacofónicos y extraños. Que placer dejarse llevar por el dulce curso del rio de la vida, sin cargas del pasado, con sueños futuros esperanzadores, con un presente en tonos pastel. Dónde quedaron todos aquellos arcoíris, en qué se han convertido los olores a pan recién hecho y a colonia. 

   Cómo explicar aquellos sueños a quien nunca tuvo una edad de la inocencia. A quién nació en medio de la guerra, del hambre, del conflicto de otros, cuyas bombas matan a sus amigos, mutilan a sus compañeros. Quién pedirá perdón por haber robado esas ilusiones que no llegaron a hacerse presentes. Qué político, qué mandatario, qué líder entonará el mea culpa y redimirá su pena con paz, con amor en sus palabras. Nadie. Nadie hará tal cosa. Ahora lo sé, porque he perdido, he malogrado mi inocencia y finalmente he aprendido que el mundo es atroz. No sólo por los desastres del Antropoceno. La crisis climática, la muerte de la biodiversidad me causan preocupación por mis hijos y mi nieta, tristeza por el planeta, pero no es comparable con el dolor, la impotencia y la angustia que me produce la muerte violenta de tantos seres humanos, de niños, de inocentes que ajenos a toda culpa, sufren la irracionalidad del fanatismo y la miseria. No puedo imaginar el sufrimiento de sus padres, impotentes ante esa barbarie, ni de sus familiares. No imagino la negrura del corazón de alguien que pueda alegrarse de sus muertes o enriquecerse con su pobreza. 

   Sentados ante nuestros ordenadores hemos perdido la inocencia y algo más, la rebeldía, y eso entristece tanto como la prisa del mundo con acabar con los vulnerables. Estamos al borde de la extinción como especie por nuestro desprecio por el Hombre. Espero que aquellos que ordenan las muertes de niños, mueran ahogados en su dinero, en su petróleo, en su propio egoísmo. Desde mi condición de culpable no me inspiran piedad, sólo desprecio por matar la inocencia. 

   África, Ucrania, Gaza y la diversa maldad esparcida por el planeta me encoge el corazón y lamento no poder por un momento volver a la edad de mi inocencia.

Natalia Lafourcade - Que La Vida Vale

PARADOJAS

domingo, 15 de octubre de 2023

   “Las paradojas son el camino de la verdad. Para poner a prueba la realidad debemos verla sobre la cuerda floja. Cuando las verdades se convierten en acróbatas, podemos juzgarlas” del retrato de Dorian Gray. 

   El mundo se sintió mejor cuando restableció el honor mancillado por la barbarie a un pueblo. Quien puede dudar que el pueblo judío maltratado, no sólo por el nacismo si no mucho antes por Leyes y Reyes, mereciera una tierra prometida, un lugar donde lamer sus heridas que fueron profundas y siniestras. Pensaron quizá que como mansos corderos se asentarían y pastarían en paz. Nadie podía creer que los corderos se convertirían en lobos y acecharían a sus vecinos hasta dejarlos encerrados en un redil mugriento. La paradoja, la contradicción sobre la lógica, no sólo surge en la transformación del sometido en verdugo, ocurre también en la normalización de esa circunstancia por Occidente. Los apoyos a la actitud irracional e inhumana de los que fueron humillados traduce una verdad, la culpa. El mundo asumió la culpa por haber permitido un castigo degradante e injusto, creyó que su apoyo incuestionable a la víctima lo eximía del pecado. Los palestinos son también víctimas del Holocausto nazi, porque para expiar el pecado de haberlo permitido, Europa instaló a los judios en su territorio y estos se han apropiado del mismo aplicando políticas de limpieza étnica y apartheid, con el silencio complice del mundo.

   Pero la paradoja plantea una nueva cuestión Hace apenas un año, la invasión de Putin sobre Ucrania provocó una ola de solidaridad sin precedentes, abrimos nuestras fronteras, acogimos a los refugiados, les dimos estatus de ciudadanos vulnerables, asumimos los perjuicios de la guerra para nuestras economías a cambio de la dignidad de estar en el lado justo, en bien de la democracia, de la libertad. Ahora la ocupación de Palestina (perpetrada desde hace años) no levanta más que voces aisladas, más o menos airadas, pero las fronteras siguen cerradas y sus ciudadanos expuestos a la muerte y la miseria. Contemplamos el hundimiento vergonzoso de nuestros principios de humanismo sin acciones eficaces para evitarla. Somos conscientes del atentado contra el derecho internacional, de los crímenes de guerra, con la única excusa del terrorismo por la acción de Hamas (como si la política aplicada previamente sobre estos territorios no faltara a los principios de los Derechos Humanos). Tras esta nueva paradoja se esconde otra verdad, la verdadera razón por el que ocurren los acontecimientos  y su permisividad, es la pobreza. 

   Son pobres y queremos expiar nuestra antigua culpa, no tendrán pues salvación, están condenados. Después recaerá de nuevo la culpa sobre nuestras cabezas y el círculo volverá a cerrar la Historia. Cuántos niños necesitan morir para llamarlo Holocausto.

Es Amarga la Verdad - Paco Ibañez