Si ahora no tienes tiempo, déjalo para otro rato. Esto es sólo para los momentos de entrevida.
Comentario de Javier
domingo, 17 de octubre de 2010
Hola!, soy Javier, el compañero de aventura de Roberto.
Como también mi familia y amigos nos siguen, voy a escribir algo:
La experiencia está resultando genial. La primera semana nos daba un poco de vergüenza, porque trabajábamos mas bien poco, y mucho tiempo para descansar, pero la segunda ha sido bastante dura, en todos los sentidos.
Roberto ha resultado ser un compañero excelente (lo digo porque está detrás de mí leyendo)
Aquí lo más duro son 2 cosas: La impotencia de no poder evitar muertes que en España se habrían evitado, y la segunda EL CALOR, que está presente a todas horas y es sofocante, sobre todo para dormir.
Bueno, besos para toda mi familia y mis amigos, y otro día escribiré algo un poco más interesante.
Como también mi familia y amigos nos siguen, voy a escribir algo:
La experiencia está resultando genial. La primera semana nos daba un poco de vergüenza, porque trabajábamos mas bien poco, y mucho tiempo para descansar, pero la segunda ha sido bastante dura, en todos los sentidos.
Roberto ha resultado ser un compañero excelente (lo digo porque está detrás de mí leyendo)
Aquí lo más duro son 2 cosas: La impotencia de no poder evitar muertes que en España se habrían evitado, y la segunda EL CALOR, que está presente a todas horas y es sofocante, sobre todo para dormir.
Bueno, besos para toda mi familia y mis amigos, y otro día escribiré algo un poco más interesante.
NO SE COMO DECIROS QUE OS QUIERO
Esta noche entre en el Blog, quería publicar algo que escribí y ver vuestros comentarios (he estado una hora en un cuartito asándome y apenas he tenido diez minutos de conexión, el ordenador es malo, la línea es lentísima y además cada cierto tiempo se va la luz del grupo electrógeno, con lo que hay que reiniciar el proceso). Al fin he publicado la entrada y me ha dado el tiempo justo para leer rápidamente vuestros comentarios. No os podéis imaginar cuanto os agradezco que escribáis, aunque hasta el domingo no podré verlo con detenimiento, me gustaría poder contestaros uno a uno, pero tengo una hora de internet en el Novotel, para Javier y para mi, y no me da tiempo, escribo luego en los muchos ratos libres ( Jose , Mis primos de la colla els estudiants, Toni y Ana, Jose Andrés, Ana, Maite, Cris, Cris Gómis, Adela, Bienve, Carmen Huertas, Jose Luis, Trini y familia,Rencho, Alex y Juan que escribe unos comentarios acertadísimos. ¡Me gusta tu estilo hermano! (si alguno se me olvida, por favor escribe de nuevo y estaré en deuda dos veces)
A mis compas del clínico no me he atrevido a preguntar sobre la OPE, supongo que habrá ido bien, pero contadme algo.
EL PUENTE DE LA VIDA
Hay algo que no podré olvidar cuando llegue a casa, lo primero que echaré de menos de Djamena es el puente. El hospital está separado de la ciudad por este puente sobre el río Chari, que sólo pueden transitar bicis, motos y personas. Me levanto a las seis y media, amanece sobre las seis y desde la habitación ya se oyen los pitidos y el ajetreo sobre el puente. Ha empezado a vivir, y a cualquier hora de día, con el calor sofocante del mediodía, con viento, anocheciendo o ya cerrada la noche (es oscuro totalmente a las seis y media de la tarde), un enjambre de gente cargada de bultos, carros, bicis y motos con un número indeterminado de viajeros y los enseres más peculiares, discurren en un sentido y otro. Si te sientas a mirarlo no te cansas, cada segundo es distinto. Mujeres con vestidos de colores chillones, con cestos y bandejas en la cabeza, niños a la espalda. Jóvenes, viejos, policías, barberos, vendedores de jabón, de pescado seco, de tabaco, de refrescos, de todo lo que encuentras en las tiendas de los chinos , se mueven por el puente y están sentados en la carretera que lleva hasta él. Hipnotiza, engancha como el agua o el fuego cuando los miras, porque tiene formas infinitas. Conseguí ayer tarde hacer fotos, hablando con los vendedores y os juro que la puesta de sol que filmé, no creo que se me olvide nunca. Ni las fotos que tome desde la puerta del hospital, con las siluetas de todo este escenario móvil, recortado contra el sol rojo y amarillo del atardecer. Pese a la dureza, África como os dije, es bella hasta llorar.
El puente es un ser vivo, se agita por debajo con un río inmenso de aguas que parecen mansas pero que dejan adivinar la fuerza de la corriente; por arriba es un animal con miles de historias que transitan llevando sus penas, sus alegrías y sus cestos a cuestas. Cuando camino entre ellos, sólo es una historia más que se mueve por su espacio, sin inmutarlo. Porque es un animal paciente, que vive para ser habitado y al que dan forma y sentido todos los que pasamos rozando las barandillas, como acariciando su espalda, para que nos deje ser parte de sí mismo.
Ayer paseamos a la caída del sol por Walia (el barrio salido de las mil y una pesadillas) instalado dentro del río, con su mercado repleto de moscas. Hoy hemos paseado por el puente en dirección a la ciudad, hasta el barrio de Saigua, hemos tomado fotos piratas con el móvil y hemos comprado insecticida y aceite de oliva. El jueves quedamos en que preparar nosotros tortillas de patatas para cenar, bajaremos a comer en el bistrot y compraremos vino.
El vino, al que echamos de menos, como el puente está vivo y espero que cuente historias, de cada uno de los raros especímenes que habitamos esta casa (una tarde os contaré la historia de la casa Cabrini).
PROHIBIDO QUE ALGUIEN PIENSE QUE LO ESTOY PASANDO MAL
Voy a daros un poco de envidia. Aquí somos blancos y África brinda a los blancos toda su belleza, que nada tiene que ver con la pobreza. África vista con los ojos de los blancos, es hermosa, muy hermosa. Sus colores (de los olores, ya hablaremos en otra ocasión pero no son tan poéticos), sus paisajes, todo es grandioso. Tocan el cielo de la belleza y el infierno del hambre, pero sigue resultando hermosa.
Cenamos el otro día en el carnivore un restaurante al aire libre, cubierto de parasoles de paja, con una decoración muy africana (qué me decís del nombre?), nos sirvieron una fondue de carne, en un cazo con aceite hirviendo sobre el hornillo e íbamos friéndonos la carne a nuestro gusto, aderezada con salsas (que no probé. No traje mucho papel higiénico) y patatas fritas. Ah! Y cerveza. Ocho de la tarde, noche cerrada y un espectáculo de música africana en directo, (suena bien?, ya se que no oís la música, pero decid la verdad, os gustaría estar aquí).
El domingo pasado fui a misa ( Esto para mis amigos los curas, que les hubiera gustado verlo, pensé en ellos). Una misa africana en la misión católica. Era un día especial y la celebraron al aire libre, nombraban a varios diáconos y estaba presente el obispo (el del cucurucho, Vicente). El color de los trajes es como el de los castillos de fuegos artificiales, toda una plaza frente al altar, con bancos de piedra, hicimos fotos (los católicos son más permisivos que los musulmanes, en la calle no se pueden hacer porque no sabes quien es quien, pero aquí disfrutamos), los niños, las mujeres, la música son un espectáculo, puedes agotar la memoria de la cámara y no tener bastante. Pero el domingo para mí además tiene un significado especial, voy al Novotel y puedo entrar en internet, hablo con mi familia con Skipe , VEO VUESTROS COMENTARIOS EN EL BLOG (Gracias por escribirlos) y disfruto de la piscina (es mi día libre, aunque antes de irnos a la misa atendimos un parto).
Honestamente volvería a casa, éste no es sitio para VIVIR, pero puedo deciros que aunque trabajo, me siento más libre que en Valencia. El Hospital, la Salud, Ontinyent, un ritmo a veces vertiginoso, llegando tarde a todas partes. Cuando voy los martes a mi pueblo, con la comida a punto, pero sin casi tiempo de comer, mi madre me dice si me pone la comida en el plato o en un embudo para que sea más rápido.
Me he bajado del Tiovivo y os veo rodar sentados en vuestros hermosos caballitos, sonriendo, alegres, por girar con la nube de algodón rosa en las manos. Pero yo que estoy abajo, tengo tiempo para , por una vez, ver el mundo de otra manera.
Todos los años hacemos un montón de cosas necesarias y urgentes, que podrían esperar el año siguiente, dice un amigo mio.
Prohibo a nadie que piense que lo estoy pasando mal. Pero por favor que nadie me olvide.
A VOSOTROS QUE SABEIS LO QUE ES LA REALIDAD VIRTUAL ( para mis hijos que ya son hombres, y con los que hablo poco
miércoles, 13 de octubre de 2010
Lo verdadero es falso, la mentira algunas veces se hace verdad, lo evidente puede no parecerlo y sin embargo lo que resultaría altamente improbable ocurre, lo malo es que a veces de forma reiterada, manifestándose como una realidad patente y creando la confusión. Hasta aquí esta claro no?, pues así es la vida, extraña como el pensamiento. Pero he llegado a la conclusión de que no hay que intentar explicar los hechos si no participar en ellos, no es necesario saber predecir las situaciones, sino estar preparado para vivirlas. Dejarse llevar por el río de la vida, si puede ser con barca y con remos (por si acaso. Eso quiere decir: ¡Estudiad! ¡Que pesado, ni en África!).
Os aseguro que no entiendo lo que veo. Necesitaría las gafas de 3D para interpretar lo que se vive en África. Es una realidad paralela, distinta, con otro guión y otros desenlaces. Por supuesto los actores distan mucho de la ficción holibudiense. Para entenderles puede que sólo valga ocupar su lugar, no venir de visita como yo.
Son pobres ya os lo dije, algunos hasta resultar hiriente. No sé si son felices, porque la mayoría son reservados con nosotros y poco comunicativos. Pero veo como en todas partes niños que juegan, ríen, corren,.... solo que juegan con grillos, palos, corren sucios y mal vestidos y muchos cuando ríen tienen la boca para gastarse un dineral en la ortodoncia (pero diría que son felices!), salen de marcha cuando son jóvenes ( atención chicas! aquí si vais con chicos nunca os dejarán pagar) visten sus mejores galas para ligar y para ir al médico (sus vestidos de domingo son muy vistosos), son muy ruidosos, las calles de Djamena, son peor que el centro de Barcelona o Madrid, gente y más gente, humo, motos, coches, bicis... (la mayoría de 5ª mano y mal arreglados, no he visto talleres oficiales de Renault, Toyota ). Se casan jóvenes y celebran sus esponsales con fiestas (quizá las que menos lo celebran son ellas) Todavía mantienen su dentadura y como ya perdieron los dientes de leche cariados, muestran amplias sonrisas (yo estoy empezando a cojerle el tranquillo para hacer reír a algunas en la consulta, pero cuesta, a pesar de que ya estoy más moreno sigo teniendo poco color. Los niños pequeños me tienen miedo y lloran, piensan: ¡ qué viene el coco blanco!). A los cuarenta son viejos me dijo el otro día mi estudiante que acto seguido se quedo blanca (es negra como el hollín) por lo que pudiera pensar a mis 48 añitos recién cumplidos. Los hijos hacen verdaderos estragos en ellas, los hombres tienen también mal envejecer. Pero no dudo que son a veces felices. No tengo dudas que la vejez deber ser aquí un tormento. La familia no son los padres y los hijos, aquí familia es toda la parentela, se ayudan mucho dentro de éste vínculo.
Algunos de los sitios que hemos visitado para comer o tomar un té o una cerveza, están como os dije reservados a blancos o negros con dinero. Hay un bistrot, en una de las calles del centro (no os la imaginéis, no es fácil acertar, asfalto en mal estado, calles anchas pero atestadas de un tráfico caótico, los edificios destartalados, sucios), es un bar lo más parecido a un bar español, con barra, estanterías llenas de vino francés (que compran a precios astronómicos de 10-30 euros al cambio, imaginaos quien), venden charcutería envasada al vacío, que compran... ¡ exacto!. Un médico del estado cobra al cambio unos 150 euros al mes, si es profesor unos 180 (eso sí, complementan el sueldo con las clínicas privadas) y los maestros de escuela no llega a 100 euros (está escolarizada el 30-40% de la población infantil, no es obligatoria la enseñanza y sus padres pagan unos 3 euros al año, poco, pero imaginaros algunas de estas familias) Un ordenador vale como una moto (como es todo importado, vale lo que allí unos 300-500 euros)
La sanidad (esto es un poco por mis amigos sanitarios) es patética, aquí hay un servicio de radiología que si pides más de una placa por paciente se cabrean. Tienen un ecógrafo bastante bueno (pero el radiólogo necesita reciclarse en gine, de hecho nos la remite para eco, con una sonda abdominal y un equipo de pena). Hay mucho SIDA y TBC, malaria todos. Las embarazadas que se controlan se hacen un par de ecografías (como se corre la voz de que hay médicos blancos vienen más y algunas hasta preguntan el sexo, a las demás se lo decimos si quieren saberlo, se ríen si les enseñas la pantalla con la cara de su hijo. El otro día vino una que me pidió un foto, hablaba inglés. Estuve a punto de abrirme las venas, me dije con dos meses más y las hacemos europeas) La medicación es fácil aprendérsela, sólo hay un compuesto de algunos grupos farmacológicos, los más antiguos por supuesto (nada de ibesartan, pantoprazoles, por no haber no hay ni HBPM...). Las embarazadas con VIH sólo se tratan por v.o en 3º trimestre. Si no tienen fase aguda de malaria, les dan Pirimetamina en 18º y 28º semanas y si tienen síntomas o gota gruesa +, les dan quinina.
Me pregunto si son felices y pienso que a veces sí. (Hay una canción de Amancio Prada que dice: “...sé que un día fui feliz” Y por ello ha valido la pena vivir)
Pero lo que me pregunto de verdad, es ¿Cómo no podemos ser felices nosotros? Pero no felices a medias, sino muy felices.
Nuestros hijos corren, ríen, tienen regalos de Reyes y hasta el ratoncito Pérez, van al dentista y al ortodoncista. Todos van al colegio y hasta se acepta el fracaso escolar, implementando la escuela con profesores especiales. Salen de copas (pueden pagar ellos y ellas), tienen moto o al menos la piden. Nos casamos con grandes fastos y viajes de novios que cruzan el océano o el continente. Casi todo el mundo puede ir a casi cualquier lugar alguna vez. Tenemos tele panorámica con pantalla plana, dos o tres ordenadores y portatil, más las imprescindibles play station, Xbox, móviles, cepillo eléctrico, exprimidora, cafetera exprés, olla, plancha del pelo, rasuradora, maquinilla para cortar los pelos de la nariz (puede que exista incluso para los del culo)... Llegamos al hospital en coche particular (cojemos el pequeño que es más fácil de aparcar) y si tosemos más de lo normal nos hacen un TAC o una RMN, análisis que parecen una quiniela (no es por nada, pero con médicos fabulosos... y tenemos un Vademecum para conocer la farmacia.
La realidad está hecha de una materia extraña, tiene puntos de vista dispares, ángulos muertos, se trasmuta como la piedra filosofal trasformaba la materia en oro, como por arte de magia, es cambiante según cada cual. ¿Son los ojos o es la mente que nos engañan cuando nos dicen que no tenemos bastante? ¿O es que está en la naturaleza del hombre ser inconformista con lo que tiene?. Puede que esto haya sido el motor de la evolución, ¿pero nos hace felices?
No me resisto a escribiros el poema de Horacio, sabéis que estoy muy pesado con el Carpe Diem que repito como un mantra (si lo repites mil veces acabas creyéndolo):
dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
Horacio, Odas, I, 11, 7-8
Mientras hablamos, huye el envidioso tiempo. Aprovecha el día, y no confíes lo más mínimo en el mañana.
Una abraçada forta per als meus xics
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