PATRAÑAS, PATRIOTAS Y PATRIOTEROS

domingo, 6 de septiembre de 2026

    La tragedia de Ceuta es como esos fenómenos naturales que no pueden ser evitados: la Dana, el volcán de Tenerife, los recientes terremotos… éste, obedece no a fenómenos meteorológicos o geofísicos, tiene su raíz en la pobreza, en el hambre y en el flagrante mal reparto de la riqueza producto de la “civilización”.  Ello no exime que los políticos, responsables de su gestión, deban minimizar los daños, con previsión, con medios y sobre todo con humanidad. Hay dos grandes perjudicados de este desaguisado: los inmigrantes que cruzaron y los ceutíes, todos ellos son personas, no conviene olvidarlo, incluso algunos de ellos en especial estado de vulnerabilidad. En Ceuta no hay una invasión de bárbaros, ni una okupación o un intento de vulnerar la unidad de la patria por parte de los migrantes. Hay simplemente un engaño que facilitó a gente desesperada creer en una mentira: llegar a Ceuta es llegar a Europa y tener acceso a su opulenta apariencia.

            Empezar diciendo, que todo este desastre ha sido enturbiado por las patrañas que lo han envuelto. Que el Gobierno trate de hacer creer que no hay una participación de Marruecos es tomarnos por analfabetos. Por acción o por omisión, por voluntad propia o por consejo ajeno, con premeditación seguro, el reino de Marruecos está detrás. Confiar en un rey enriquecido pese a la pobreza de su pueblo, afincado en palacios dentro y fuera de su reino, es como mínimo pecar de ingenuo. Su imagen para mí no va más allá de la de un sátrapa, que con mano dura, miseria e ignorancia controla a los ciudadanos. Los engaña con los falsos conceptos de patrias y colonias, se apropia del Sahara (con la connivencia del mundo civilizado) porque el pueblo saharaui tiene la voz débil, como el de Gaza. Pueblos que por más que griten se pierde su voz en el silencio. Ahora reclama Ceuta y Melilla. ¿Aunque se las regalaran se solucionaría la miseria de Marruecos? No son más que una excusa para alimentar la grandeza de su reinado, con postureos y no con políticas. La suciedad de esos monarcas que viven rodeados de oro y opulencia mientras su pueblo vive en la miseria parece pertenecer a otras épocas, pero es una realidad presente. Alguno de sus mentores Trump y Netanyahu, no pueden ser compañías más indeseables y miserables. El primero ha incrementado su patrimonio en 2.000 millones de dólares mientras ejerce de presidente. Esos son los patriotas, cuya patria no está más allá de su ombligo. ¿Qué tendrá que opinar de Ceuta un tipo que secuestra al presidente de un país para apropiarse de su petróleo y que pretende anexionarse Canadá y Groenlandia? Esos son los tipos que hacen peligrosas las armas de destrucción masiva, que si poseen. 

Los promotores, facilitadores, instigadores o falsos profetas, que pusieron en marcha la llegada de 80.000 personas, alguien será responsable de los 160 muertos en la travesía. Si existiera la vergüenza, la monarquía marroquí deberían tener la cara como el fez que llevan en la cabeza.

            Al calor del ruido, generado seguramente con ese propósito, el ruido, vociferan los patriotas patrios. Hoy escucho a Trillo decir que debería declararse el estado de excepción en Ceuta. ¿Por qué hay personajes que en lugar de esconderse tras la vergüenza hacen gala de su estupidez? El del sainete de Perejil, el del miserable manejo del Yak-42 con 62 militares muertos mal identificados, presente en la desastrosa gestión del Prestige. Me produce tanta acidez escucharlo, como ver al Aznar renovado (sin bigote) acudiendo de redentor a Ceuta, llevando a sus espaldas la guerra ilegal de Irak y lo más grave de sus consecuencias que fueron los atentados del 11-M que trataron de esconder como siempre bajo la capucha de ETA. Todos estos patriotas de mierda, estarían mejor en el lodo de su vergüenza, pidiendo que nadie los recuerde. Pero reaparecen como los nuevos salvadores, los que dictan los mandamientos con engolada voz: “el que pueda hacer que haga” y nos dicen lo que está bien y mal, nos aconsejan el camino, nos advierten del caos de no seguir sus prédicas. Ellos y sus corruptos amigos, consejeros, ministros alardean de demócratas, pero utilizan la Democracia para su propio poder y están a las órdenes del poder del Dinero. 

Se unen a sus arengas, como corifeos y a veces como solistas, otros papanatas que cantan cara al sol que más calienta. Patrioteros de pacotilla, los amos de la bandera, los que representan la esencia de la españolidad (si es que pensamos que ese concepto viene de la pureza y no de la mezcla de culturas que han forjado nuestra identidad). Esos que quieren enviar fragatas a ametrallar pateras o que quieren desalojar a todo el que llegó, mayor o menor, porque son invasores, en realidad porque son pobres. Aplaudo las fuerzas de Seguridad que no dispararon sino que ayudaron a evitar más muertes, eso les hace grandes, eso es lo que me enorgullece como español, ser un pueblo decente.

Nadie habla de invasión en Mallorca por los nórdicos, alemanes, franceses y británicos que viven allí empadronados. Ni de los 58 millones de extranjeros que han visitado España de enero a julio de este año. Ellos son turistas. Los otros invasores. No son comparables, unos vienen por nuestro sol, nuestra comida, nuestra cultura, nuestros precios, nuestros servicios, porque ofrecemos el anhelado descanso de las vacaciones y traen dinero. Los otros vienen por necesidad, porque Europa les ofrece un sueño y están viviendo en una pesadilla. No traen dinero, como mucho mano de obra barata. 

    En todo este triste episodio me duele la desgracia colectiva de los migrantes y la de los ceutíes, que conviven con una situación tan anormal que les genera miedo e intranquilidad. No hay poder más oscuro que el miedo para manejar los sentimientos. A ellos le perdonaría casi todo, pero que desde fuera, nosotros que no sufrimos directamente las consecuencias de ese número desorbitado de personas que malviven a su alrededor, si nosotros perdemos el valor de la compasión y la humanidad, seremos como los ciegos de Saramago, egoístas y malvados. No se pueden poner palos en las ruedas de las soluciones civilizadas y dentro de la legalidad para devolver a esas personas con garantías. Claro que la inmigración es un problema que debe ser resuelto, pero con dignidad, con las leyes que nos han dado la Democracia. No se puede tratar como animales a gente por el mero hecho de ser pobres. No vienen a delinquir, vienen a trabajar para salir de su miseria. Si nuestros políticos no son capaces de aprender esas máximas y permitimos que nos gobiernen, siento lástima de nuestro futuro. Siempre me han dado miedo los salvapatrias, de ahí han salido todos los fascismos.


https://youtu.be/hug1NLbLymM?si=D8Gcgj6kZeqg0Ajm

Kay Garcia y Natalia Lafourcade. Remamos

ECLIPSADOS

miércoles, 12 de agosto de 2026

   Un mes sin escribir nada. ¿Qué Puedo decir, que tenía pereza, espesura mental, desidia o simplemente que el calor había achicharrado la mente ? No fluía el verbo ni la tinta (verba volant scripta manent). No es que piense que la pereza no es en sí una virtud. El dolce far niente es el mayor de los estados trascendentes del Hombre, donde encuentra su verdadera Naturaleza, su hastío e inapetencia son opuestos a la indolencia o indiferencia del vago. Simplemente, estaba de vacaciones y eso sirve como excusa para casi todo. 

   ¿No había ocurrido nada en todo el mes para que condenara el teclado al silencio? Nada despertó al duende de la poesía, ni a Clio, la musa de la Historia. Quizá la fuente de la inspiración se había secado por el calor, si es que su estado es fluido y no etéreo como parece. El caso es que nada escribí porque nada tenía que decir de los vaivenes de Trump o los perversos crímenes de los genocidas. El mundo rodaba en su alocada carrera, con sus temblores sangrientos (un abrazo a Venezuela y Colombia) y mis manos permanecían quietas, paralizadas o perplejas. 

   Vuelven ahora confusas y vacilantes a correr sobre las teclas del ordenador, para ordenar algún pensamiento o simplemente para decir: “no he muerto, sigo aquí ”. 

   Ahora sé que nada de lo enumerado era el motivo de ese silencio cómplice, de la palabra cautiva o el mutismo alarmante que se había instalado en mi ánimo. Como en el resto del país, o del mundo, era el influjo de los astros. Este acontecimiento al que hoy asistiremos y que quizá nos defraude o nos transforme o simplemente nos deje en un estado catatónico como el que ahora estamos. Era el eclipse solar. 

    Tengo mis gafas preparadas, ansío experimentar eso que en milenios no va a volver a ocurrirnos, como si eso fuera a importarnos en nuestro raquítico protagonismo en el Planeta y el Universo, hormigas en el desierto. En ese tiempo no seremos ni recuerdos.

   Dicen que durante el eclipse los animales sufren un cambio de comportamiento, presienten o huelen el cataclismo cósmico, como si la luna y el sol fueran a chocar y no a superponer sus cuerpos. Los perros no dejan de aullar y los pájaros callan, se instala en el ambiente un pesado silencio de muertos y la oscuridad precedida por un sombrío presagio de desgracia nos conmueve. Tras un minuto, la luna que es faro, desiste de ser negrura y se aparta para que de nuevo el sol venza a la penumbra y el desasosiego. 

   Se esperan atascos por una especie de pulsión a ver el fenómeno desde los puntos más insólitos y los agoreros auguran funestos futuros, como siempre, sus predicciones no son más que parte de la catástrofe colectiva que vivimos. 

   Estoy convencido de que, como yo, todos estamos bajo el influjo de este acontecimiento y sufrimos una parálisis que dura ya años porque somos animales que presintiendo el final nos empeñamos en acelerarlo. No podemos evitar que no se cumpla el fatídico sino que como especie nos depara la selección natural o simplemente la idiotez inherente a tan desarrollada inteligencia, incluida la artificial. 

    El eclipse vendrá y no tendremos que esperar otros tres mil años para verlo, ya habremos cumplido nuestro anhelo y para entonces estaremos  muertos.

   Eso me deja más tranquilo. “callo, luego existo”

Carpe Diem. Rodrigo Leao

EL FUGITIVO

miércoles, 8 de julio de 2026

   Gracias al juez Peinado no estamos ahora lamentando la falta in vigilando de la Justicia española. A él y a su sustituto que en las merecidas vacaciones después del arduo trabajo, evitaron que Begoña escapase al peso de la Ley. Seguro que tenía pergeñado un plan para desde Ankara y aprovechando el camuflaje de una chilaba, huir a Emiratos o Abu Dabi buscando refugio. Es posible que este maquinando en estos momentos la huida desde Reino Unido. Si te rapas una parte de la cabeza y pintas de rojo un mechón, añades unos tatuajes y completas con un look punk al vestir, fijo que pasas desapercibido. De allí a cualquier país de la commonwealht: Barbudas, Papua Nueva Guinea o Granadillas, donde sigue teniendo cuenta el coletas. 

   Sin duda, no nos cansaremos de dar las gracias a este eminentísimo juez que vigila como nadie las andanzas de los corruptos. Estuvo en un tris de retirarle el pasaporte al emérito antes de que huyera sin haber atendido la reclamación del fisco, finalmente en su magnánima generosidad Hacienda declinó las causas, por prescripción, inviolabilidad y otras naderías. Ni comparación con los delitos imputados a la presunta fugitiva que hubiera abandonado a toda su familia sin dudarlo dejando en la estacada y en la vergüenza internacional al país. Estaríamos ahora tan hundidos que ni la expectativa de ganar el mundial nos levantaría la moral. 

   Recuerda el magistrado, respondiendo al recurso de la huidiza Begoña, que no quería ofender a los policías que la escoltan, pero es un hecho que algunos policías delinquen y por eso existe Asuntos Internos que son los más listos dentro del cuerpo. Huelga decir que el Consejo General del Poder Judicial (al que llamaremos CGPJ) para ahorrarnos otros calificativos, también vigila la aplicación justa de la Ley ante algunos jueces delincuentes. Pocos, pero algunos. 

   No sé a qué vienen esas encuestas que descreen la equidad de la Justicia. Los españoles siempre con ese espíritu cainita y acusador, desconfiando del poder que mejor defiende el equilibrio de la Democracia. Deberíamos estar agradecidos a la Providencia que nos ha permitido tener esta magistratura impoluta, absolutamente imparcial, que nunca y digo nunca, ha sido sesgada en la aplicación de la Ley. Eso de las dos velocidades y toda la pamplina que se alienta desde la izquierda para desacreditar a los togados, que al vestir aquella prenda se ven poseídos por un halo, no de santidad, pero si de sapiencia y ecuanimidad, es una burla. Al colocar aquel negro hábito, como si de un dominico o un Savoranola del siglo XXI, trascienden a seres de luz cuyas palabras pasan a ser dogmas y sus resoluciones sólo pueden ser abiertamente criticadas por sus iguales, nunca por los iletrados o leguleyos que no pretenden sino conculcar los poderes del Estado. 

   Así que apliquemos el Evangelio y ante tamaño pecado que es desconfiar de la Justicia, solicitemos el perdón, cumplamos la penitencia (seguir aguantándolos) y tengamos un verdadero propósito de enmienda. 

   Gritemos todos: ¡Viva España! ¡Perro Sánchez hijodeputa! 

    Me he quedado nuevo.


Skyfall - Adele

A DIOS ROGANDO Y CON EL MAZO DANDO

lunes, 15 de junio de 2026

   Sorprende ver como en este país, que constitucionalmente es laico y donde con el paso de los años, desde el nacionalcatolicismo, la Iglesia había ido perdiendo apoyos, llega el Papa y lo peta. Como un Bad Bunny místico o Rosalia renacida, el Papa León ha sido una estrella mediática que lo ha acaparado todo. Los noticieros de las cadenas públicas han ofrecido en streaming todo el recorrido, detallado cada paso, analizado los pormenores de sus agotadores discursos. Realmente el Papa se lo ha trabajado, una agenda extenuante. 

   No discuto la importancia de una visita de ese calado, pero me confunde que haya asistencias masivas a las misas, aplausos entregados a sus palabras de amor y fraternidad, propias del Evangelio y haya tan poca movilización con lo que acontece a diario, que viola los más básicos preceptos del cristianismo. No se han llenado estadios pidiendo el cese de las muertes denigrantes de los gazatíes ni la guerra en Irán, del hambre y pobreza en África... 

   Los cristianos al parecer despertaron por el sonido del papamóvil, hasta ese momento estaban todos adormecidos en los rezos de las iglesias. Esa juventud del Papa, me la imagino combativa ahora que su líder ha expresado la necesidad de amar al semejante, como 2000 años atrás lo hiciera Jesucristo. Pareciera que sólo el folklore, los grandes fastos y los eventos glamurosos pueden hacer salir a las calles a las multitudes enardecidas por la Fe y el Amor Universal. Sea bienvenido el pontífice.

   Me deja pasmado como un discurso ceñido a los principios del cristianismo que el Papa pronunció en el Parlamento, arrancara un aplauso masivo de 7 minutos. Una práctica unanimidad nunca antes vista en ese hemiciclo acostumbrado al insulto y a la violencia política. Dejé de parpadear cuando vi como compulsivamente batían palmas, ante un relato inclusivo que trataba de proteger al inmigrante aquellos que habitualmente excretan vocablos hirientes hacia los que llegan movidos por su pobreza. No acabo de entender si quedaron tan impresionados que no se pararon a pensar porque aplaudían, pero mostraron tanto fervor en su aplauso que dijera que se habían convertido. 

   Pediría al Papa que traslade su Sede a nuestro país y se quede una temporada, sin tanto revuelo mediático, pero sería un acicate para la verdadera transformación de esta sociedad inapetente, domesticada, adormecida por el espectáculo y la mentira. Me gustaría que desde su liderazgo fuera capaz de movilizar a todos aquellos que asistieron a misas y reuniones, a los que los organizaron, a los que dieron cobertura y amplificaron. Sería maravilloso que los rezos se convirtieran en las preces de la Eucaristia, en reivindicaciones, en plegarias y actos que trajeran justicia social, equidad para todos y probidad en los que nos dirigen. 

   No todo está perdido, quizá este nuevo despertar a la Fe, nos haga más cristianos, más decentes. 

   Sin querer parecer descreído, con su avión voló la Solidaridad y el amor fraterno. Nos ha quedado de nuevo este panorama donde la Justicia Divina, deja paso a la justicia de los mortales. Aquella que ejercen los togados, los ilustres que tras los rezos imponen las Leyes a golpe de mazo. El panorama judicial no puede ser más deprimente. Hay quien piensa que no es casual que todo gire en torno a la corrupción y que los tiempos de la Justicia tienen un sesgo político. No seré yo quien critique que se multe a Ione Belarra por llamar prevaricador al juez García Castellón, aquel que vino de su idílico destino a instancias de Zaplana e Ignacio González para instruir el caso Kitchen. Ni la sanción a la revista El Jueves por elegir gilipollas del año a la presidenta de Abogados Cristianos. Ni siquiera creo que sea significativo que aquellos que le llamaron Begoño a la mujer del presidente, queden amparados por la libertad de expresión. No entro a valorar como la corrupción política del Estado en la operación kitchen requiere 12 años hasta el juicio y el caso Montoro ni se sabe, tantas dilaciones indebidas son seguro justificables. De hecho, la Justicia ha rectificado ese paso calmo al que nos tenía acostumbrados y se ha puesto las pilas, si no que se lo pregunten al Fiscal General del Estado (o a su entorno). Begoña Gómez, el hermano de Sanchez y Zapatero también pueden dar fe de este giro inesperado de los tiempos modernos. Lo de González Amador y la Quirón es un leve tropiezo que ya tomará el adecuado ritmo cuando precise. 

   Entre: “El que pueda hacer que haga” y “lo dejo atado y bien atado” no puedo sino confiar ciegamente en el futuro. Si lo unimos a los augurios de un triunfo de quienes se sientan a la diestra del Tribunal Supremo, sin duda sólo puede depararnos un mundo nuevo, donde el Papa podrá predicar en el desierto o entrar con el látigo en el Templo, pero nuestro destino parece aciago. 

   En manos de Trump lo dejo, Él que viste la púrpura y el cetro.

Mercedes Sosa - Canción para un Niño en la Calle (Official Video) ft. René Pérez

ODIAR ESTA DE MODA

sábado, 16 de mayo de 2026

  “Haz el amor y no la guerra”. Trasnochado, pero maravilloso. Voz  que quiso dejar atrás la violencia de la guerra y abrirse a la esperanza en el ser humano. Acoge los preceptos de cualquier religión que profese amor a Dios y a los Hombres. Resume toda la filosofía humanista y sin embargo, como axioma, ha perdido su actualidad. Amar es de pobres, de débiles. Sólo la flaqueza desciende al amor fraternal. Queda eso sí, el amor egoísta. Amarnos por propio interés, el amor propio contagia el amor al otro. Es un amor con rédito: económico, social o emocional, pero siempre dirigido a la autosatisfacción. El altruismo, la vocación de servicio, el respeto absoluto quedan al margen ante la propia yoicidad. 

   Ahora lo que se lleva es el odio. Es lo que vende. Lo que aparece en pantallas y debates. Es el resultante de un proyecto basado en la destrucción del adversario para promoción del propio ascenso: social, político, económico, laboral. Convertir al contrario no en oponente, si no en enemigo da mayor rendimiento. Miserables como Vito o Ndongo, no son más que instrumentos y resultados de la política del odio. Los canallas que golpean a sus mujeres y sus hijos, los que desde la ideología ruin pretenden imponer una visión única y polarizada del mundo, sin diferentes. Los que a sueldo esparcen mierda, desde los altavoces de los medios o desde el balcón de su propia vida. Todos los que han renunciado a amar a cambio de ascender, tendrán la recompensa de la misma maldad que mostraron, porque al final si no se siembra amor, el destino es la soledad, el olvido y la indiferencia. En el pecado está la penitencia.

Jules Massenet - Meditation from Thais for Violin and Piano

HARTOVIRUS

domingo, 10 de mayo de 2026

   Lo haré corto. No aprendimos nada. El COVID como lección, ha durado un suspiro. Después de los aplausos sólo quedan las quejas. Cualquier virus sirve como arma biológica en política. Lamentable, en vez de apoyo, crítica destructiva. Ahora que el Hantavirus no es ni de lejos una amenaza parecida, se repiten los clichés. Todo menos dejar que los técnicos diseñen las estrategias. Palo al mono que es de goma. Caos, pandemia, riesgo, mierda por doquier. Con una gestión nefasta de la pandemia por parte del gobierno de Madrid y un hospital para pandemias que ahora nadie nombra, se permiten hablar de mala gestión y desinformación. 
 
   Dos cosas se me vienen a la cabeza. Sin duda, creo que como país no podemos dejar de asumir un cometido que es la ayuda a un brote surgido en un barco y que la ética y la lógica nos obliga a ayudar. Haya o no compatriotas. También llama la atención el despliegue de medios cuando se trata de un barco de lujo, el Hondius (como cuando se hundió el batiscafo que quería explorar el Titánic) y la poca repercusión que tiene el hundimiento de las pateras. Será por el tamaño. 
 
   En cuanto a lo que supone el riesgo de infección comunitaria, hay un acuerdo total por los expertos que el riesgo es ínfimo. A qué tanto rollo con que atraque o fondee, que pijada es esto de que los ratones que de forma improbable existan en el barco salten a nado hacia la costa. Es de locos, parece sacado de Estupidez Artificial (EA), de comedias del estilo de la vida de Bryan. Ríos de tinta de calamar para estar en un continuo lodazal político. Por favor señores, trabajen y dejen trabajar hasta las elecciones, que tendrán su momento, hasta entonces dejen de gritar, me tienen harto.