TODO PASA Y TODO QUEDA

domingo, 23 de marzo de 2025

   Hoy tengo un acceso de soledad, un triste ir y venir de pensamientos grises. 

   No hay tratamiento para el sentimiento de estar sólo más allá de esperar la compañía y saber que vendrá. Quien tiene la certeza de la soledad impuesta y perpetua vive la peor condena. 

   En este impasse de oscuras ideas no puedo agarrarme a la realidad, porque es tan hiriente que sucumbiría a la desesperanza. 

   Por fortuna todo pasa, pero donde llovió queda siempre el suelo mojado y el barro. 

   Estos días hemos dejado de escuchar las diarias ocurrencias del gobierno americano en boca de su presidente o sus emisarios, pero lejos de que hayan pasado las malas horas, sigue quedando el rastro fétido de sus políticas excluyentes y racistas. Cuando creíamos que podíamos dejar de sentirnos culpables por el genocidio palestino, el tiempo rompió el fino sueño de la paz y alcanzamos los 50.000 muertos. Los tiranos siguen dejando un rastro de sangre por allá por donde pasan. Las mentiras dejan un tufo al que acabamos acostumbrándonos y nos deja la duda en la verdad. En Ucrania llegan los días tristes en que verán como sus tres años de guerra pasados, han sido un inútil esfuerzo por recuperar la libertad. Quedarán las heridas imborrables de los muertos y del abandono. ¿Es estéril rebelarse? o ¿Quizá convenga dejarse llevar por el río turbio que hizo crecer la tormenta? No veo más que nubarrones que auguran nuevas tristezas, contemplo desde la orilla como van a la deriva los sueños arrastrados en la torrentera de la política liberal, de la geopolítica, de la política del capital (“es el mercado, amigo”). 

   Pasarán más de mil años, muchos más, para que dejemos de percibir el sabor a hiel de tanta maldad. Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, hacer camino.

   Pasar es dejar atrás el pasado, no revivirlo. 


Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar.

Antonio Machado


Todo pasa y todo queda
Pero lo nuestro es pasar

Pasar haciendo caminos

Caminos sobre la mar…

J.Manuel Serrat


Bad Bunny - LO QUE LE PASÓ A HAWAii (Video Lyrics)


MIENTRAS EL CUERPO AGUANTE

sábado, 22 de febrero de 2025

    Lejos de la tranquilidad que la edad otorga, de la serenidad en la mirada que la edad confiere por los avatares superados, por los objetivos cumplidos y la falta de ambición de sueños imposibles, en mis 62 primaveras se caen las hojas de la ilusión de dejar un mundo habitable para los venideros pobladores. 

   No es ya sólo el cambio climático, imparable catástrofe que se cierne en un futuro ya inalcanzable para mi cuerpo, es el cataclismo de la actualidad, el minuto a minuto del desastre de una sociedad desnortada que alimentamos con un antropocentrismo, que ya no fija el objetivo en la especie, en el homo, sino en el ego. 

   Hemos entrado en el momento del absurdo elevado a la máxima potencia y para hacernos ver ese esperpento ha tenido que venir a revisitarnos la figura de un fantasma al que creímos burlar y no hizo más que esperarnos en la oscuridad para darnos el susto, como en el tren de la bruja. Trump nos ha traído a la realidad verdadera. El triunfo de los fascismos/populismos es un hecho. En Europa nos enseñaron la patita, pero ya no podemos cerrar la puerta, se metieron en casa y ahora sólo nos queda aprender a vivir con ellos, a evitar sus excesos, a tratar de frenar sus desmanes y a no acabar siendo su objetivo directo para salvarnos. 

   La cuestión más triste o más demoledora, es que tras el histrionismo y la pantomima en que convierten sus discursos, sus mensajes, sus decretos, se esconden principios que nos devuelven a la oscuridad de los tiempos pretéritos, se revierten los avances en justicia social, en igualdad, en valores que otrora fueron los fundamentos del Occidente, el Nuevo Mundo que parecía representar el Progreso de la Humanidad (todo en mayúsculas). No hay más que ver a Donald firmando decretos con Elon Musk y su hijo a horcajadas en el despacho oval. No sé si el trismo es de risa o de miedo, pero se me estremece el alma. 

    Groenlandia tomada por los marines, el golfo de Méjico rebautizado o Canadá anexionado sin permiso a EEUU son sólo ideas pintorescas, pero, ¿Qué me dicen de pactar la paz en Ucrania sin Ucrania, que puede resultar de reinterpretar la Historia trasmutando al invasor en agredido y al provocador en víctima? ¿Se puede pensar en construir un resort de lujo sobre las ruinas que sepultan los cadáveres de miles de hombres, mujeres y niños? 

    Si todo esto fuera posible, después de haber contemplado atónito como las bombas se llevaban la poca dignidad que el continente contiene, por la inacción o el colaboracionismo, por la impotencia o la indiferencia, por la humillante repetición de la historia más triste a manos de los que otrora fueron humillados. Si ahora un arquitecto brillante construyera hoteles de lujo para solaz de los adinerados y pudientes, para que pudieran disfrutar de un confortable spa y un masaje bajo las sabias manos de un palestino empleado del complejo. Si ese mundo distópico fuera posible, entonces ya nada importa el cambio climático porque ya estamos muertos y el cuerpo que nos sostiene está podrido de raíz. 

   En lo local no hay brotes nuevos en el tallo que hagan pensar en una primavera próxima. Imitadores burdos, de segunda clase, aparecen a babor y estribor. Seguimos instalados en el barro de la riada de nuestra DANA. Las mentiras tratan de esconder la ineptitud de los responsables. Las lágrimas lavarán el dolor y la justicia que vive tiempos de sequía, tratará que crezca la flor en el hormigón. Seguiremos adelante, mientras el cuerpo aguante

 

Calle 13. El aguante

14.000 RAZONES PARA PROTESTAR

domingo, 26 de enero de 2025

   El juez Carretero ha acumulado más de 14.000 quejas que han llegado al CGPJ por su interrogatorio a Elisa Mouliaá. ¿Merecidas? Sin duda, un interrogatorio que parecía el de un cura franquista en el confesionario, tratando de imponer su moral, sus rancios principios y quién sabe si sus sueños húmedos sobre aquella relación de la que únicamente debía aclarar los hechos, oír los relatos, sin necesidad de entrar en detalles obscenos irrelevantes, de los que posiblemente sólo él estaba interesado y no eran necesarios para emitir una sentencia. Da la impresión de que tenía ya redactado el auto del procedimiento, con la acostumbrada palabrería de la justicia, que finalmente atiende a las razones que el propio juez puede encontrar “interpretando” la Ley. De la interpretación de esta clase de juez ya conocemos unas cuantas. Se queja ahora de que sea pública la declaración. Señor Carretero: las filtraciones son una constante en la Justicia, consentidas por la propia judicatura, nunca penalizadas y la mayor parte de las ocasiones interesadas. Pero además ¿Por qué no puede ser público un juicio, o una fase de instrucción, qué inconveniente encuentra en que sea transparente el relato tanto del demandante como del demandado? Tomen ejemplo de Gisèle (la víctima de Pelicot), su generosidad y transparencia ha permitido poner de relieve cuán malvado son algunos individuos, cuanta violencia escondida e infrajuzgada hay en una sociedad podrida, acostumbrada a poner bajo la alfombra los casos de violencia machista, a soportar conductas abyectas dentro del matrimonio o de la pareja por mor de nuestra pacata educación religiosa (la católica y las otras), donde la mujer es un artículo desprotegido del control de su marido. 

   Me parecen pocas las 14.000 quejas al juez Carretero, pero habría que preguntarse el número de quejas que merece el propio CGPJ por su tardía renovación, su caduca actividad durante años, su incompleta renovación a falta todavía de ponerse de acuerdo en la manera de nombrar nuevos puestos en la judicatura, pendientes desde hace tanto tiempo. A propósito ¿Al juez Peinado no le ha llegado ninguna? Dar credibilidad a denuncias de Manos Limpias basadas en recortes de periódico, mantener una causa que ha ido cambiando de propósito según la conveniencia, realizando citaciones que fueron más mediáticas que resolutivas, a sabiendas, ¿No merece ninguna amonestación? 

   Del juez Hurtado tampoco hemos visto que reciba ninguna queja por investigar filtraciones y tratar al Fiscal General como un terrorista y al señor Miguel Ángel Rodríguez como un testigo de absoluta credibilidad, a pesar de sus mentiras flagrantes en sede judicial que supone un delito de falso testimonio, tampoco por ignorar las declaraciones de periodistas que puedan desmentir el relato que ya se ha vendido. Nada de ello es punible, ni valorable como extralimitación en la aplicación de una justicia de parte. 

   Supongo que no hemos llegado a saber la apabullante cantidad de denuncias al CGPJ sobre la resolución de la Audiencia Nacional desconociendo la identidad de M. Rajoy, posiblemente un tal Manolo Rajoy. Es posible que no llegase ninguna porque no lo merece, es tan evidente la cantidad de posibilidades que entraña el acertijo que no puede pedirse a los letrados absoluta certeza, siendo que basan sus sentencias en la más absoluta imparcialidad. 

   Desconozco si recibió el juez García Castellón, aquel que vino a petición de Zaplana e Ignacio González para poder juzgar la Gürtel y que sacó de la cárcel a Ignacio, desimputo a Rajoy, Esperanza Aguirre…Para nota es la elevación al Tribunal Supremo el delito de terrorismo a Tsunami Democrátic por unos hechos ocurridos 5 años antes (hasta entonces olvidados) y con un muerto por infarto ajeno a los hechos. Si llegaron denuncias no lo sabemos, pero es posible que no merezca reproche alguno, si además tuvo que dejar un cómodo puesto para tener que venir a lidiar con este caso maléfico. La interpretación del Tribunal Supremo del animo de lucro de Puigdemont (al que no profeso especial simpatía) sin que exista enriquecimiento del mismo, para evitar su amnistía de una manera un tanto torticeramente, merecería también alguna sugerencia. 

   No es que me sorprendan las 14.000 quejas a Carretero, me sorprende que los propios jueces, que la judicatura entera no esté protestando del lamentable estado de credibilidad de la Justicia ante la ciudadanía. El CIS (o cualquier otro para no mezclar a Tezanos y que inundemos la web de quejas al CGPJ) podría realizar una encuesta y creo que encontrarían sin mucho margen de error, que la gran mayoría de los ciudadanos tienen depositada en la frase: “la Justicia es igual para todos” cero confianza. 

   Mejorar la Justicia y la calidad de la vida política ayudaría bastante a rejuvenecer esta democracia que ha envejecido prematuramente porque venía contaminada por el chapapote que impregnó la sociedad durante los cuarenta años de desprecio a la libertad, por el oscuro periodo que ahora algunos quieren engrandecer, en que la cultura era un peligro y la ignorancia una garantía de paz, por la falta de ruptura con aquellos que utilizaron más la venganza que la voluntad de recomponer una sociedad rota, por la falta de reconocimiento y enseñanza a los hombres y mujeres de este país que la libertad tiene que ver con la igualdad, con la justicia social, con la empatía, con la solidaridad, con la aceptación de la diversidad como riqueza y no como barrera. 

   El hartazgo de los ciudadanos lleva al desentendimiento, al olvido de la historia, al alejamiento de la obligación de participación crítica en la construcción de nuestra sociedad, justo lo que necesitan los fascistas para recuperar el poder y legitimar su ideario perverso. 

 

Guitarrica de la Fuente. Agua y mezcal

TRUMPILANDIA

domingo, 19 de enero de 2025

   Estamos a punto de empezar la función. Bienvenidos al país de las maravillas, al mundo de la fantasía de Donald. Hacer grande América otra vez o crear un nuevo imperio, qué más da. Groenlandia, Panamá, el golfo de México o Canadá son sólo el comienzo. El sueño de los grandes hombres, intoxicados de esteroides, la visión de los tecnócratas millonarios se va a hacer realidad, sus húmedos pensamientos están a punto de eclosionar en un futuro incierto generando más dolor si cabe a los desposeídos. Trumpilandia es un lugar indeterminado, no necesitamos cruzar el Atlántico, está en cualquier espacio donde viven sus mentores. En ultramar el clown, con su cara de Joker, mitad máscara mitad real, nos prepara para una nueva era. El siglo del ego, un nacionalismo ya conocido y de mal recuerdo, aderezado con la oligarquía tecnológica que se le ha unido en la búsqueda de la nueva raza aria. 

    Los elegidos por el destino para dirigir el mundo deben poseer mentes fuertes, capaces de igualar a sus computadoras, son propietarios de fondos bancarios infinitos, incapaces de gastar todo su patrimonio si no es en lo que pueda agrandarlo. Hombres de negocios, ricos sin pudor. Ellos van a transformar la sociedad para darnos la libertad. La libertad de ser esclavos. Pegados a sus pantallas, pendientes de sus discursos, atrapados en los nuevos dispositivos imprescindibles para vivir en su libertad. El nuevo hombre nacerá con un implante neuronal que le haga buscar la felicidad en la riqueza, en el poder. Estamos salvados.

   Más cerca de nosotros, el mundo corre en la misma dirección hacia el abismo de la farsa. La mentira, las promesas vacías, la perversión de utilizar el poder para crear un estado de clanes y tribus ya ha ganado muchas batallas. La Europa de los sueños, la que se rebeló contra la barbarie y quiso recuperar los conceptos de la Democracia es ya Historia. Permitimos y financiamos las matanzas, los crímenes contra la Humanidad, argumentando sólo con palabras vacías, ningún acto que pueda molestar al gran poder. El fascismo va dejando de ser temido y gracias a la propaganda y la infoxicación interesada, es una alternativa posible. 

   No hay más que mirar alrededor, en nuestro propio entorno. Desde la oscuridad del pasado, de ese franquismo que no quieren recordar, asoman los autos que pervierten la Justicia. Las togas nos muestran como la democracia era sólo un señuelo para perpetuar las políticas rancias. Individuos como Mazón, apenas un títere dentro del espectáculo, un segundón prescindible en su momento, alientan la falsedad, la torticera mentira que pretende ocultar su incompetencia. No son sólo criminales por omisión, eso lo fueron en momento del desastre, ahora se han convertido en corruptos y falsarios con propósitos más ruines. 

   Trumpilandia no es un parque de atracciones, no es tren de la bruja con calaveras de plástico y sustos previsibles, es un proyecto real para convertir el mundo en propiedad de unos pocos. Cuando nos demos cuenta seremos el escudo humano necesario para mantener sus imperios. Entre tanto disfrutemos del espectáculo, que corran las palomitas, el algodón dulce, viajemos al espacio, disfrutemos de la tecnología que nos ofrecen, sumémonos a sus sueños húmedos de ser los amos del Universo, no son más que los hilos de esta tela de araña, un trumpantojo de la libertad y la felicidad que nos prometen.

You never can tell.- Chuck Berry

LA RIMA DEL METAVERSO

domingo, 12 de enero de 2025

    Tememos injustamente al futuro incierto que nos depara la inteligencia artificial. No hay nada que temer. El reto que la tecnología nos propone no es más que rimar el lenguaje binario para que no pierda su humanidad. Poner los 1 y los 0 en versos pareados, de rima consonante o asonante, tanto da. Componer cuartetos y tercetos de significado virtual capaces de conmovernos. Siempre quedará algún verso suelto o puede ocurrir un cortocircuito que no precisan más que reiniciar el sistema. 

    El metaverso o el multiverso que viven tras las pantallas planas no pueden ser un impedimento para que conservemos nuestras maldades y nuestras virtudes de humanos ya presentes antes de las pantallas de tubos catódicos. No viene el mundo virtual a restarnos, quiere darnos circuitos que aceleren nuestro pensamiento, neuronas extra que permitan un flujo electrónico a través de microchips y condensadores de forma instantánea. Los microsegundos son ya una eternidad. Esa batalla ganada al tiempo puede permitirnos disponer nuestras propias neuronas para crear conceptos, nuevas ideas a las que la inteligencia artificial es incapaz de asomarse, si acaso plagiar creando modelos con prediseño. 

    El único temor es que confiados en los algoritmos perdamos la capacidad de improvisar, de inventar nuevas palabras, de plantear nuevos problemas. El verdadero riesgo es que nos volvamos incapaces de sentir, de entender el fundamento de lo humano. 

    La IA tan temida porque puede sustituirnos, contiene las leyes de la robótica de Asimov: Un robot no hará daño a un ser humano y cumplirá las órdenes de este siempre que no entren en conflicto con la primera ley, protegerá su existencia siempre que no afecte a las leyes anteriores. Visto así, hasta me plantearía sustituir algún humano por la máquina. Imaginemos que algunos gobiernos (se me ocurren varios) dejan de tener un Presidente y lo sustituimos por un robot sujeto a las tres leyes. Eso sería sin duda el inicio de un mundo más justo y más esperanzador. El fallo del experimento no estaría en la computadora sino en su programación. Algún humano se habría mostrado dispuesto a patrocinar su diseño para que la máquina preservara sus intereses. Alguien inteligente pero que no está dispuesto a renunciar a sus privilegios y que intentará convencernos que lo hace por nuestro beneficio. 

    Somos inmorales en esencia. Inventamos la moral para poder sabotearla. El poder, el dinero carecen de leyes. ¿No resulta chocante e inmoral que multibillonarios con todas sus necesidades cubiertas, las reales y las imaginarias, conspiren para acumular más poder? ¿Qué son, máquinas estropeadas o robots de diseño diabólico? No es la luz la que recorre sus circuitos sino la oscuridad. Llámale ambición, egoísmo o perversión, pero es más temible que la propia IA. Diría más, el problema de esa nueva inteligencia es que está creada por algunas de estas mentes psicopáticas que no entienden las leyes del robot, no las consideran necesarias porque en realidad son ellos los únicos entes que creen necesario proteger. Esa mentalidad esquizofrénica sólo se da en los humanos. No sé si llegará tan lejos la IA como para necesitar crear una nueva especialidad de psiquiatría robótica para diagnosticar la esquizofrenia digital. 

    Nos bastamos para crear el caos, la caída total del sistema sin necesidad de microchips ni circuitos integrados. 

    Ni las máquinas nos salvarán de nosotros mismos.

 

PIENSO, PERO ¿EXISTO?

domingo, 22 de diciembre de 2024

   Cada vez que trato de entender el mundo y sus circunstancias, el hombre y sus contradicciones, la teoría y la realidad, la inteligencia artificial y la inteligencia natural, mi cerebro entra en shock. Hay una especie de desequilibrio natural o  una demencia colectiva en que nada es lo que significa. 

   La Navidad es Paz y Amor. ¿En serio? Vestimos de luces las ciudades, las engalanamos para conjurar el espíritu navideño, pero en realidad no es más que un engañoso producto fruto del consumismo. Como el día de la madre, el de los enamorados, el black Friday o las rebajas de enero. El nacimiento de Cristo, los valores del cristianismo basados en la hermandad y el amor, no son ni realidad virtual, simplemente no existen en esta Navidad. Fariseismo. Jesus nos expulsaría del Templo. 

   Belén sometido bajo las bombas, convertido en un cementerio. Netanyahu como nuestro Herodes moderno ordenando el asesinato de casi cincuenta mil personas, principalmente mujeres y niños. Este es nuestro nuevo portal, el nacimiento con la mula y la vaca son historia, no quedan pastores, están todos muertos y el ángel ha perdido un ala. En Palestina, Cisjordania, Líbano y Siria, la Navidad es un funeral constante. Entretanto nosotros embelesados con los árboles altísimos y luminosos, con su estrella brillando en el cenit. Acalladas las conciencias con el azúcar navideño, acalladas las voces críticas de un nuevo genocidio, un silencio sólo roto por los villancicos: “Hacia Belén va una burra…” Tristeza.

   Nos movemos entre dos mundos, el real y el imaginario. El multiverso y Matrix (la realidad generada por ordenador o por los medios para someternos a la inconsciencia). Somos seres reales, pero creamos identidades falsas para escondernos tras facebook, Instagram o cualquiera de los mundos diversos que nos abren las puertas del mundo. Salimos afuera disfrazados de otros. Somos nosotros y a la vez nuestro personaje, que aparenta, que representa una ficción que no existe. Identidades on line y off line se confunden. El principio “Pienso luego existo” cartesiano, es ya una paradoja. En nuestra existencia paralela existe el ser creado en red. Piensa, pero no existe. Somos sólo conscientes de su existencia cuando los otros lo reconocen, nos representa como lo hacen los sueños, son propios, pero a la vez extracorpóreos, una especie de alienación mental. Incluso en el universo cotidiano y real, acabamos interpretando un papel forzado por las circunstancias. Somos únicamente la superficie, la envoltura, escondiendo el ser pensante tras la negligencia emocional de nuestra posición en el mundo, atrapados en la cárcel de la cotidianidad, no nos queda tiempo para ver más allá de nuestras propias fronteras. 

   Soy cristiano, pero abomino de la Navidad. Sólo la deseo porque son vacaciones. No me gustan los villancicos, ni las luces, ni el empalago de sus falsos mensajes, los Feliz Navidad huecos, los buenos propósitos ficticios. 

   Creo que sólo los niños merecen estos días, no están embrutecidos, la viven desde la ilusión y la emoción, no son responsables de la pervertida versión que hemos creado. Sólo espero que el año nuevo me muestre algún indicio de que estoy equivocado o que la Inteligencia Artifical finalmente se haga dueña de nuestras mentes y nos permita vivir en una falsa realidad, donde todo aquello que soñamos se convierta en una realidad virtual. Si Morfeo me ofreciera las pastillas roja y azul que le mostró a Neo, creo que acabaría cogiendo la azul, empiezo a estar cansado de pensar. En el mundo de Alicia se me han roto los espejos y no quiero bajar a la madriguera. 

   Brindemos por la esperanza perdida, por la esperanza esperada, por la Navidad olvidada y por el nacimiento de una sociedad sin hipocresía.

Matrix | pastilla roja y azul


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