TIREN DE LA CADENA AL ACABAR

domingo, 1 de marzo de 2026

Un tipo con un lenguaje prepotente y sin escrúpulos, lanza un ataque a un país diciendo que lo hace por el bien común, para defendernos de un tirano. Aunque para ello tengan que matar civiles inocentes, saltándose toda la legalidad internacional, enterrando la carta de los Derechos Humanos. 

Cuando lo hizo Putin, Europa tiró de la cadena para quitar la mierda de delante. Si lo hace un individuo que previamente ha secuestrado a un caudillo de un país ajeno con el pretexto de acabar con una dictadura, el zurullo queda pegado a la taza. Él que ha creado una policía que reprime de forma brutal a sus ciudadanos, como en cualquier tiranía, los encarcela sin derechos, los expulsa, los ejecuta en las calles o en el mar aludiendo a que son malvados, puede defecar en la cara del mundo y pedir el Nobel de la Paz. Este tipo, mientras aumenta la presión sobre el cuello de Cuba, porque a su parecer es también un régimen fallido, nos alecciona sobre moralidad y exhibe impúdico su poder militar, que es en realidad su único argumento. Con un lenguaje soez, esparce la mierda por el mundo sin un atisbo de ridículo, creyéndose el salvador o el elegido. 

Se une ahora al mayor genocida del siglo XXI, que asesinó impunemente más de 70.000 palestinos, la gran mayoría civiles, mujeres y niños. Que sigue matando en la franja, ocupando Cisjordania, con un claro fin expansionista y de eliminación de la población residente, mientras llama dictadura a otro régimen asesino. Justifica sus crímenes sobre una escuela de niñas para defendernos de un criminal. Viniendo de sus bocas resulta todo muy creíble, nos sentimos más a salvo. No tengo duelo por el ayatolá pero me inspira lástima el pueblo Iraní, que tras sufrir a un déspota sanguinario ahora tiene que soportar a dos psicópatas.  No sé dónde nos van a llevar, pero viendo las tibias declaraciones de algunos líderes europeos, que equivalen a un asentimiento humillante, parece que el producto defecado va a quedar a la espera de más deyecciones o hasta que las boñigas sobresalgan de la taza del váter.

Por mucho que tiremos de la cadena esta mierda no hay quien la quite, vamos a tener el olor de la infamia durante toda nuestra vida, no habrá perfume que nos limpie las pituitarias, ni perdón por la permisividad con estos cafres.