sábado, 1 de abril de 2017

TERRORISMO ES EL HAMBRE

Gracias a nuestros magníficos políticos, los de aquí y los de otros lugares del mundo civilizado, que ya han tomado conciencia, disponemos de leyes antiterroristas. Me siento más seguro.
Hemos conseguido aislar en nuestro país uno de los llamados lobos solitarios, la que se hace llamar Casandra. Tuvo la osadía de escribir un twitt que ella creía gracioso sobre un insigne personaje de nuestra historia, asesinado por ETA. ¿Acaso esto no es apología del Terrorismo? ¿No se le puede considerar miembro de un comando no fichado de la banda?

¿En serio, escribir un chiste malo es terrorismo? ¿Es que no han acabado la carrera los ilustres que dan valor de verdad a esta aseveración? Pura hipocresía. Tan aberrante que ofende nuestra inteligencia.

Podrían ver el terrorismo en otros actos. Ayer escuché que cada día se deposita un ramo de flores en la tumba de Franco desde 1976 pagado por el Estado. Aquel que inició una guerra civil, responsable de la represión posterior y de una dictadura fascista que acabó con la vida de miles de españoles. Miguel Hernández murió un 28 de marzo hace 75 años a manos del Régimen Franquista en la cárcel, por escribir poemas buenos, no chistes malos. Así que me resulta ofensivo estar contribuyendo con mi dinero a dicha ofrenda. Pero ¿Se puede culpar a quien cada día deja las flores de colaborador del Régimen? ¿Es Terrorismo de Estado pagar el ramo? Terrorismo me parece la pobreza instalada en el alma de nuestro país, la económica de muchos y la intelectual de otros. Terrorismo es el hambre.

Tenemos los medios para acabar con el hambre en el mundo y cada minuto muere un niño por desnutrición. ¿No podemos hacer una Ley Antiterrorista que acabe con la miseria? Quizá fuera más efectiva que las vigentes, la miseria es el caldo de cultivo de la rabia. Es el embrión de los salvajes que acaban pensando que el mal proviene de Occidente. Además la miseria ofende, o debería ofender nuestras mentes limpias de hombres y mujeres civilizados. Lo que ocurre es que tenemos corto alcance. Somos capaces de ver antes un twitt, un wassap, un SMS que la Historia repitiéndose como un eco.

"Me asusta una sociedad en la que la libertad de expresión, por lamentable que sea, pueda acarrear penas de prisión” Me inclino ante esta frase pronunciada por la nieta de Carrero Blanco. No se me ocurre mejor homenaje a la memoria de su abuelo. Ha recorrido el camino que algunos de nuestros jueces y políticos no se han planteado si quiera empezar a andar. Gracias a frases como esta y no a los ¡Arriba España! sigo pensando que podemos ser un país grande.


Adele - "Tired"