miércoles, 23 de diciembre de 2015

CIERRA LOS OJOS...

CIERRA LOS OJOS, imagina un mundo nuevo donde la dorada luz del sol durmiente    arranca un brillo nuevo a los caminos. En el breve instante en que se inicia el sueño, contemplarás como el mundo que parecía irremediablemente perdido encauza su destino. Los gobernantes pidieron perdón por sus errores, los hombres ricos dejaron de acumular riquezas para hacer nacer un tiempo más justo. Aquel que recogía desechos en los basureros encontrará un bocadillo de mortadela y alguien lo llevará bajo su techo para que no tenga frío, pastores y campesinos vivirán la nueva Arcadia.

Si en ese instante pudieras ver, verías como las hojas de las pámpanas de vid toman el color amarillo de la tarde y hasta las tejados lucen los ocres del otoño. Si te fijas, dentro de aquellas paredes los jueces dictan sentencias basadas en la jurisprudencia verdadera, la que emana de la auténtica justicia, los soldados defienden a los débiles, los médicos curan el cuerpo y sanan el espíritu vertiendo gotas de humanidad en el oído de los dolientes, los arquitectos diseñan ciudades habitables, los informadores solo anuncian buenas nuevas, los sabios son sensatos y a los honrados se les tiene por hombres santos.

ABRE LOS OJOS , no todo lo que soñaste se perdió en el vacío, si subes a la azotea y miras el horizonte, aún pueden verse los rayos de un sol mortecino que arranca matices cálidos a las copas de los árboles, la brisa todavía puede traerte aromas fragantes. Aunque el sueño se desvanece y se hace fuerte la rabia, la luz cegadora del sol ya se hundió tras la montaña y no puede verse toda esa realidad desagarrada. Si miras, en la calle seguirá el mendigo escarbando en la basura, hombres y mujeres sin moral viven ajenos a su dolor aunque en su mano esta el cambiarlo, no se lo plantean porque viven ausentes. Habrá leyes injustas, policías malvados, médicos indiferentes, curas golpeando en la cara de Dios, oficinistas embrutecidos por la tinta, albañiles somnolientos sobre los andamios, políticos corruptos, juristas ciegos, charlatanes vendedores de falsos sueños, doctos idiotas, brutos poderosos, …

CIERRA LOS OJOS, concéntrate en ti mismo, olvida a los otros. Si eres capaz de ver al hombre que te habita, si consigues buscarlo entre la ceniza, si despiertas la bondad que duerme plácidamente en el fondo, es posible que llegues a saber que existe una posibilidad de hacer real el sueño. Ese hombre que viste en la profundidad de tu mente está tan vivo como el que cada mañana se levanta para actuar como una marioneta.

ABRE LOS OJOS, mira en el espejo, está ahí y eres tan poderoso como los que convierten el mundo en miserable. Si te convences a ti mismo, todavía queda la esperanza de que un día te levantes y se haya hecho realidad el cambio. Son tantos los que pueden abrir los ojos y mirar a lo lejos, que aún queda la posibilidad que el sol salga de nuevo por el poniente y siembre de luz nuestro sueño.