domingo, 13 de diciembre de 2015

50 SOMBRAS DEL GRIS (reflexión preelectoral)

   Ahora ya no vemos el gris como un color austero y triste que armoniza con un estilo de vida monótono e insustancial. Ahora el gris es el nuevo color de moda, el nuevo blanco, sobrio y elegante que combina perfectamente con los más atrevidos y cálidos contrastes. El gris ha dejado de ser un color aburrido, un recurso para la neutralidad. Vemos en el gris el nuevo renacer del color, la trasformación de la Cenicienta en princesa y de su calabaza en un coche deportivo. ¿Porqué nos atrae tanto ese color? Yo acabo de pintar el comedor en gris ceniza con un tono más oscuro de gris para resaltar el pladur que cubre la chimenea y queda muy atrevido, bueno quizás no tanto como atrevido, pero si informal, desenfadado, rompedor con el estilo de mi casa que es muy rústica.

   ¿Es un acontecimiento social este cambio de percepción o acaso se trata sólo de una impresión personal? El gris es desde luego el nuevo color de la política. Quizá porque encarna lo que no es blanco ni negro, ahora que los extremos devaluaron su poder, toma fuerza. Antes, oía decir a los políticos que querían ver todo blanco sobre negro, aquello de luz y taquígrafos, queríamos las cosas claras y el chocolate espeso, decir al pan pan y al vino vino… pero las cosas han cambiado, ahora nuestra paleta de colores va del gris claro al gris marengo, ofreciéndonos la elegancia, la fuerza, la serenidad que precisamos en estos tiempos confusos.

   Con adecuada iluminación el gris resalta los contrastes, revitaliza su entorno, realza los elementos que lo rodean. Les ofrece el carácter y la personalidad que acaso perdieron con el uso, con el desgaste. La luz le favorece, pierde su carácter serio para adoptar un matiz alegre, fresco, vivo. En la oscuridad dejó de ser un tono lóbrego para crear un clima intimista, confortable, sosegado, que invita a la reflexión y te abre al mundo interior.

   El gris que resulta de combinar los colores básicos (azul, rojo y verde que casualmente coinciden con la vieja política), al unirse a naranjas, violetas, fucsias (¡Que coincidencia, los nuevos partidos!), tiene la capacidad de armonizarlos, de dar equilibrio al sistema. En estos nuevos tiempos de cambio, de renacimiento, de segunda transición, yo propongo un nuevo partido que aglutine este sentir dialogante que se avecina, un partido ecuménico, holístico, aglutinador de voluntades, visionario, diferente, el PIG (Partido Idealista Gris). Me presento a las próximas elecciones y espero tu voto. Si tienes el moro te prometo oro, si tienes oro te prometo al moro, todo lo necesario para que creas que la solución está en una papeleta.