miércoles, 13 de octubre de 2010

A VOSOTROS QUE SABEIS LO QUE ES LA REALIDAD VIRTUAL ( para mis hijos que ya son hombres, y con los que hablo poco

Lo verdadero es falso, la mentira algunas veces se hace verdad, lo evidente puede no parecerlo y sin embargo lo que resultaría altamente improbable ocurre, lo malo es que a veces de forma reiterada, manifestándose como una realidad patente y creando la confusión. Hasta aquí esta claro no?, pues así es la vida, extraña como el pensamiento. Pero he llegado a la conclusión de que no hay que intentar explicar los hechos si no participar en ellos, no es necesario saber predecir las situaciones, sino estar preparado para vivirlas. Dejarse llevar por el río de la vida, si puede ser con  barca y con remos (por si acaso. Eso quiere decir: ¡Estudiad! ¡Que pesado, ni en África!).
            Os aseguro que no entiendo lo que veo. Necesitaría las gafas de 3D para interpretar lo que  se vive en África. Es una realidad paralela, distinta, con otro guión y otros desenlaces. Por supuesto los actores distan mucho de la ficción holibudiense. Para entenderles puede que sólo valga ocupar su lugar, no venir de visita como yo.
            Son pobres ya os lo dije, algunos hasta resultar hiriente. No sé si son felices, porque la mayoría son reservados con nosotros y poco comunicativos. Pero veo como en todas partes niños que juegan, ríen, corren,.... solo que juegan con grillos, palos, corren sucios y mal vestidos y muchos cuando ríen tienen la boca para gastarse un dineral en la ortodoncia (pero diría que son felices!), salen de marcha cuando son jóvenes ( atención chicas! aquí si vais con chicos nunca os dejarán pagar) visten sus mejores galas para ligar y para ir al médico (sus vestidos de domingo son muy vistosos), son muy ruidosos, las calles de Djamena, son peor que el centro de Barcelona o Madrid, gente y más gente, humo, motos, coches, bicis... (la mayoría de 5ª mano y mal arreglados, no he visto talleres oficiales de Renault, Toyota ). Se casan jóvenes y celebran sus esponsales con fiestas (quizá  las que menos lo celebran son ellas) Todavía mantienen su dentadura y como ya perdieron los dientes de leche cariados, muestran amplias sonrisas (yo estoy empezando a cojerle el tranquillo para hacer reír a algunas en la consulta, pero cuesta, a pesar de que ya estoy más moreno sigo teniendo poco color. Los niños pequeños me tienen miedo y lloran, piensan: ¡ qué viene el coco blanco!). A los cuarenta son viejos me dijo el otro día mi estudiante que acto seguido se quedo blanca (es negra como el hollín) por lo que pudiera pensar a mis 48 añitos recién cumplidos. Los hijos hacen verdaderos estragos en ellas, los hombres tienen también mal envejecer. Pero no dudo que son a veces felices. No tengo dudas que la vejez deber ser aquí un tormento. La familia no son los padres y los hijos, aquí familia es toda la parentela, se ayudan mucho dentro de éste vínculo.
            Algunos de los sitios que hemos visitado para comer o tomar un té o una cerveza, están como os dije reservados a blancos o negros con dinero. Hay un bistrot, en una de las calles del centro (no os la imaginéis, no es fácil acertar, asfalto en mal estado, calles anchas pero atestadas de un  tráfico caótico, los edificios destartalados, sucios), es un bar lo más parecido a un bar español, con barra, estanterías llenas de vino francés (que compran a precios astronómicos de 10-30 euros al cambio, imaginaos quien), venden charcutería envasada al vacío, que compran... ¡ exacto!. Un médico del estado cobra al cambio unos 150 euros al mes, si es profesor unos 180 (eso sí, complementan el sueldo con las clínicas privadas) y los maestros de escuela no llega a 100 euros (está escolarizada el 30-40% de la población infantil, no es obligatoria la enseñanza y sus padres pagan unos 3 euros al año, poco, pero imaginaros algunas de estas familias) Un ordenador vale como una moto (como es todo importado, vale lo que allí unos 300-500 euros)
            La sanidad (esto es un poco por mis amigos sanitarios) es patética, aquí hay un servicio de radiología que si pides más de una placa por paciente se cabrean. Tienen un ecógrafo bastante bueno (pero el radiólogo necesita reciclarse en gine, de hecho nos la remite para eco, con una sonda abdominal y un equipo de pena). Hay mucho SIDA y TBC, malaria todos. Las embarazadas que se controlan se hacen un par de ecografías (como se corre la voz de que hay médicos blancos vienen más y algunas hasta preguntan el sexo, a las demás se lo decimos si quieren saberlo, se ríen si les enseñas la pantalla con la cara de su hijo. El otro día vino una que me pidió un foto, hablaba inglés. Estuve a punto de abrirme las venas, me dije con dos meses más y las hacemos europeas) La medicación es fácil aprendérsela, sólo hay un compuesto de algunos grupos farmacológicos, los más antiguos por supuesto (nada de ibesartan, pantoprazoles, por no haber no hay ni HBPM...). Las embarazadas con VIH sólo se tratan por v.o en 3º trimestre. Si no tienen fase aguda de malaria, les dan Pirimetamina en  18º y 28º semanas y si tienen síntomas o gota gruesa +, les dan quinina.
            Me pregunto si son felices y pienso que a veces sí. (Hay una canción de Amancio Prada que dice: “...sé que un día fui feliz”  Y por ello ha valido la pena vivir)
            Pero lo que me pregunto de verdad, es ¿Cómo no podemos ser felices nosotros? Pero no felices a medias, sino muy felices.
            Nuestros hijos corren, ríen, tienen regalos de Reyes y hasta el ratoncito Pérez, van al dentista y al ortodoncista. Todos van al colegio y hasta se acepta el fracaso escolar, implementando la escuela con profesores especiales. Salen de copas (pueden pagar ellos y ellas), tienen moto o al menos la piden. Nos casamos con grandes fastos y viajes de novios que cruzan el océano o el continente. Casi todo el mundo puede ir a casi cualquier lugar alguna vez. Tenemos tele panorámica con pantalla plana, dos o tres ordenadores y portatil, más las imprescindibles play station, Xbox,   móviles, cepillo eléctrico, exprimidora,  cafetera exprés, olla, plancha del pelo, rasuradora, maquinilla para cortar los pelos de la nariz (puede que exista incluso para los del culo)... Llegamos al hospital en coche particular (cojemos el pequeño que es más fácil de aparcar) y si tosemos más de lo normal nos hacen un  TAC o una RMN, análisis que parecen una quiniela (no es por nada, pero con médicos fabulosos...  y tenemos un Vademecum para conocer la farmacia.
            La realidad está hecha de una materia extraña, tiene puntos de vista dispares, ángulos muertos,  se trasmuta como la piedra filosofal trasformaba la materia en oro, como por arte de magia, es cambiante según cada cual. ¿Son los ojos o es la mente que nos engañan cuando nos dicen que no tenemos bastante? ¿O es que está en la naturaleza del hombre ser inconformista con lo que tiene?. Puede que esto haya sido el motor de la evolución, ¿pero nos hace felices?
            No me resisto a escribiros el poema de Horacio, sabéis que estoy muy pesado con el  Carpe Diem  que  repito como un mantra (si lo repites mil veces acabas creyéndolo):

dum loquimur, fugerit invida aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.
Horacio, Odas, I, 11, 7-8
Mientras hablamos, huye el envidioso tiempo. Aprovecha el día, y no confíes lo más mínimo en el mañana.
                                                                                  Una abraçada forta per als meus xics