domingo, 10 de octubre de 2010

DEJAME QUE TE HABLE DE ELLAS (dedicado a mis compañeros sanitarios)




La mayoría no tienen nombre para mí, entran a la consulta, las vemos, sus nombre y apellidos son tan impronunciables, que si no los anoto se me olvidan, como sus rostros, es como si fueran todas la misma. Y quizá lo son, son la misma miseria, la misma cara de quien no espera nada. Esperan horas fuera de la consulta, en el hospital, como acampados, con esteras y toldos de mosquitera sujetados por cañas. Cuando pasan hablan poco, en voz baja, no sabes que esperan de tí.
Hoy he legrado la mola, a pesar de que los italianos son anestesistas, para un legrado la anestesia la hace la enfermera, con ketamina. No recuerdo su nombre, se irá a casa, pregunta cuando puede quedarse de nuevo embarazada. (no le pedí consentimiento informado).
Royoum Radimadje ha sido mi primer parto, primípara, jovencita, corpulenta, con un un niño grande, me han llamado porque tiene una cicatriz vulvar por una ablación del clítoris y tenían miedo de que se desgarrase por la estrechez (bueno eso me han dicho, pero creo que las matronas aquí no sé si tienen miedo de algo). En cuanto a las condiciones, el potro, la esterilidad... os lo podéis imaginar. Para convencerla de que empujara le decían: “ Quieres un niño vivo o muerto, empuja!” La Naturaleza se abre camino, sin cardiotocografo, sin ecografías prenatales, con Kristeller, ha nacido un niño vigoroso, grande como su madre. Final feliz. De momento.
Ha venido una embarazada de 30 semanas para la ecografía, el bebe tenía un onfalocele brutal ocupado por el hígado. Tenía unas lesiones en piel que como pápulas ulceradas que no sé que eran, he hecho una foto con el móvil y los internistas no saben lo que es, pero los estudiantes dicen que puede ser leismaniosis. Se ha ido a casa, vendrá a parir por vía vaginal, han asumido con total entereza que el niño no vivirá. Eso sí, se lo hemos explicado también a su marido que es militar, y nos dice que una hermana suya también tuvo un niño así que operaron en el Hospital militar y murió. Vino de parto dos días después, nació y murió en 24 horas.
Antes de llegar nosotros, hace un mes aproximadamente, le hicieron una cesárea a Jamina, infección de la herida y abceso en Douglas. Como no había ginecólogo, el cirujano lo drenó por via rectal. Ahora ya está mejor. Final feliz. De momento.
Ah! Nuestra Elyse de la preeclampsia está mejor hoy nos ha mirado y nos ha contestado, anoche se arrancó la vía y hemos pasado la medicación a vía oral. Otro final feliz. De momento.
No os voy a contar más patología, esta tarde me he quedado en el hospital, estamos localizados por si hay una urgencia. Pero ayer baje a la ciudad, salimos del hospital, cruzamos el puente sobre el río Chari y tomamos un trasporte colectivo, las furgonetas que os dije. En ese trayecto a pie, nos cruzamos con infinidad de hombres, en moto (con dos, tres y hasta con cuatro ocupantes), en bici (con uno, dos y hasta tres), mujeres, con sacos en la cabeza, con niños en la espalda, en un sentido y en otro, invadiéndose el territorio, personas y vehículos, sin tropezar, sin inmutarse. Pero nos miran, no mal, pero como extranjeros. Está prohibido hace fotos, hice una al río y detrás de mí oí que protestaban, escondí la máquina y por supuesto hice como que no había oído nada. Cuando entramos en la furgoneta colectiva para ir a la gran marché, nos cobran más (lógico, pero algunos trayectos pagamos 100-150 francos cefas, unos 200céntimos de euro), no se sienten a gusto con los blancos. Os diré porqué creo que no nos quieren demasiado. Venimos a ayudar, pero todos los 4x4 límpios, nuevos, conducidos por chóferes negros, son de Médicos sin Fronteras, Unicef, Intermon... Ellos sólo ven blancos con coches buenos, los blancos ricos y ellos igual de pobres que siempre. A Mónica, una compañera, le dijeron: antes teníamos colonialistas franceses y ahora ONGs. En la piscina del hotel conocimos, un teleco ruso que había trabajado en Sevilla que trabaja para Zain, la compañía telefónica de Arabia Saudí que quiere quedarse con el mercado de la telefonía movil, a la profesora de francés del hijo del Presidente (que está con un chadiano que la cuida), vimos beautiful people que trabajan en embajadas, consulados, cooperantes, todos blancos… y los que servían en la cafetería, cuidaban el jardín,... eran todos negros.
No os he contado que como no me había traído bañador, no creía que iríamos a piscina y en el río no pensaba bañarme, bueno pues me lo compré en el gran marché, un bañador con el escudo y los colores del Barça, me lo vendían con la camiseta de Messi, pero me negué.
Sé que no vamos a cambiar nada, sólo ayudar a alguna pobre gente y si acaso lo más útil será lo que aprendan nuestros estudiantes, que cuando puedan liberarse de la pobreza, volarán con lo aprendido a otro lugar (hablan árabe, francés e inglés sin problemas y yo en 6º no sabía una mierda de medicina su lado). Es pesimista, pero esto es el culo del mundo, aquí tuvieron una guerra hace dos años y ahora la clase dirigente, armada hasta los dientes, busca un buen postor para vender el país (sólo se preocupan de que algunos de sus familiares no dé un golpe de estado y los quite a ellos, tienen conductas tribales). Los países árabes más ricos tienen más posibilidades de conseguir ser los nuevos colonos y ya hay un mayor número de población musulmana radical.
Otro día os cuento la filosofía de Le bon Samaritain (y los personajes que aquí habitan), no quiero deprimiros. Y no penséis que yo estoy deprimido, los que me conocéis bien sabéis que estoy hecho a prueba de depresión. Además me lo paso bien, hablo en francés, trabajo mucho por la mañana pero por las tardes estoy libre, más descansado que en Valencia. Sólo hecho de menos a todos los que estáis leyendo esto (sobre todo a los que habéis llegado al final del soliloquio más triste y aburrido que leísteis en los últimos años).